El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, estuvo en San Antonio de los Baños, y compareció ante la TV pública cubana, desde donde se dirigió al pueblo.

Durante sus declaraciones, el Jefe de Estado denunció la participación de la administración estadounidense en las acciones de desestabilización política históricas que tienen lugar contra Cuba, y que se han intensificado, particularmente, durante la pandemia. 

Ilustró con ejemplos concretos sucedidos entre 2020 y 2021, años particularmente difíciles en los que el bloqueo económico, comercial y financiero contra la Isla se ha endurecido hasta la crueldad, con el propósito de asfixiar la economía de la isla.

Añadió que Estados Unidos empezó a recrudecer el bloqueo con una serie de medidas restrictivas de persecución financiera en contra del sector energético con el objetivo de asfixiar nuestra economía y que eso provocara el anhelado estallido social masivo, que sembrara las posibilidades poder llamar a una intervención humanitaria que termina en intervención militar y en injerencias, y que afectan los derechos, la soberanía y la independencia de todos los pueblos.

Luego, agregó, vinieron las 243 medidas impuestas por la administración de Donald Trump, y después se decide incluir a Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo, «una lista espuria, ilegítima y unilateral que ha adoptado el gobierno de los Estados Unidos, creyéndose los emperadores del mundo».

Estas restricciones propiciaron que al país se le cortaran de inmediato varias fuentes de ingreso de divisas como el turismo, los viajes de cubanos-americanos a nuestro país y las remesas. Se hizo un plan para desacreditar las brigadas médicas cubanas y las colaboraciones solidarias que presta Cuba, que por esa colaboración ingresaban una parte importante de divisas, añadió.

Denunció que todo esto provocó una situación de desabastecimiento en el país, sobre todo de alimentos, medicamentos, materias primas e insumos para poder desarrollar nuestros procesos económicos y productivos que a la vez tributan a las exportaciones.

«Están cortados dos importante elementos: la capacidad de exportación y la capacidad de invertir recursos», dijo.

Enumeró, además, las limitaciones en combustibles y piezas de repuesto, lo cual ha provocado un nivel de insatisfacción, unido a problemas acumulados que no hemos podido resolver y que venían desde el periodo especial, que se unen a una feroz campaña mediática de desacreditación como parte de la guerra no convencional que trata de fracturar la unidad entre Partido-Estado-Pueblo.

Trata de mostrar al gobierno como insuficiente e incapaz de proporcionar bienestar al pueblo cubano y pretenden enarbolar que con el gobierno de Estados Unidos se puede aspirar al progreso de un país como el nuestro.

«Esas son recetas hipócritas, discursos de doble rasero que los conocemos muy bien en toda la historia de los Estados Unidos hacia Cuba», denunció.

Aún así, agrega, Cuba ha logrado controlar la pandemia durante más de un año, y desarrollar cinco candidatos vacunales.

El mandatario hizo referencia a dos problemas específicos que han golpeado al país, uno es el energético, que impacta directamente en el servicio eléctrico en los hogares, y el otro es el de los medicamentos, en un escenario en el cual han aumentado los enfermos y por tanto el consumo de medicinas. Agregó, además, que tendremos que avanzar hacia la experiencia del ingreso domiciliario debido a la situación actual con la COVID-19.

Denunció con fuerza que, de manera muy sutil, esos que nunca se han opuesto al bloqueo, ahora han incentivado campañas que buscan legitimar la idea de que el Gobierno cubano no puede controlar la pandemia.

¿Qué fundamento sostiene el bloqueo?, dice, al tiempo que exige la inmediata eliminación del mismo, que es el principal problema que atenta contra la salud y el desarrollo de nuestro pueblo.

En San Antonio de los Baños, dice, un grupo de personas se agrupó en uno de los parques más céntricos para reclamar, incluso se unieron personas revolucionarias que pueden estar confundidas por la desinformación que hay en las redes sociales.

«Convocamos a todos los revolucionarios a salir a las calles a defender la Revolución en todos los lugares», señaló Díaz-Canel.

Las calles son de los revolucionarios y el Estado tiene toda la voluntad política para dialogar, pero también para participar, agregó.

«No vamos a entregar la soberanía, ni la independencia de esta nación», dijo. Tienen que pasar por encima de nuestro cadaver si quieren tumbar la Revolución.