La vicepresidenta Compañera Rosario Murillo dijo este martes que "nos fortalece el amor patrio, amor a Nicaragua y siempre más allá".

"Así lo decimos y es desde ese amor a la patria que vamos adelante, conscientes de que vivimos tiempos de creación. Son tiempos para consolidar, para fortalecer la concordia y la seguridad, el derecho al trabajo, la estabilidad, la vida de las familias nicaragüenses, tiempos para construir nuevos tiempos", agregó.

"Es así, todo momento de nuestras vidas es un tránsito, es efímero y siempre estamos proponiéndonos construir nuevos tiempos, desde estos tiempos que es donde asumimos todos los desafíos, donde asumimos todos los compromisos con propiedad, con experiencia, con serenidad y con sabiduría, porque hay una experiencia histórica de luchas victoriosas, de ejemplar nobleza, ejemplar valor, valentía que nos sustenta", dijo.

Indicó que "en estos momentos, un mundo tan complejo, estaba viendo ahí en la televisión, solo este fin de semana el festejo en los Estados Unidos, la cantidad de gente que falleció por distintos eventos armados. Esos eventos que dicen ser accidentales, pero que bueno la proliferación de armas en manos de personas particulares generan cantidad de muertos, de heridos y dolor a las familias, sabiendo que, según informaban ayer este ha sido, este fin de semana que pasó que celebraban la Independencia, y bueno siempre con el pueblo norteamericano nos une una amistad y una lucha, la lucha que todos tenemos por la justicia, la paz, en nuestros países la lucha por nuestra verdadera, definitiva independencia. Ahora este fin de semana, se decía, se dieron cantidad de eventos, uno de los fines de semana más sangrientos, por cantidad de incidentes armados que se dieron en todo el país. Entonces de verdad estos son tiempos para la responsabilidad y son tiempos para disfrutar lo que se pueda disfrutar porque estamos en un mundo también cada vez más asediado por los virus a pesar de las vacunas".

"Se habla de las vacunas y se promueve la vacunación porque es protección, pero también se tiene que mantener todos los cuidados y todas las medidas y la responsabilidad de Estados y de familias, las personas. Y bueno, entre esas responsabilidades está también la cooperación que debe ser incondicional y que debe ser solidaria de los que más pueden porque más tienen a costa de todo lo que se han llevado de nuestros países, de nuestros pueblos. Lo que le han arrebatado a nuestros pueblos debería en momentos como este devolverse a los pueblos de África, de Asia, América Latina, a los pueblos empobrecidos por un modelo pecaminoso, un modelo capitalista pecaminoso, empobrecidos porque ni éramos pobres, ni somos pobres realmente porque somos además muy ricos de alma, de espíritu, de convicción", comentó.

"Sin embargo a lo largo de los siglos, desde la conquista, llamada así, vivida así también, nos saquearon, y ahora cuando unos tienen más porque saquearon y otros tenemos menos, sobre todo cuando uno ve los números que son dolorosos de las posibilidades de vacunación en el continente africano por ejemplo, continente de tanta cultura y tanta riqueza que fue inmisericordemente saqueado por las potencias coloniales allá donde estén y al que le quede el guante que se lo plante, las potencias coloniales. Vivimos tiempos que ponen a prueba el espíritu humano, que ponen a prueba también a los Estados, a los gobiernos que deben tomar decisiones sabias porque hay que cuidarnos y cuidar también la vida de las familias en el sentido material, cuidarnos todos y cuidar la vida y garantizar los derechos, el derecho a la salud, el derecho a la energía, el derecho al agua, la movilidad", expresó.

Recordó que, en abril, "ese nefasto abril, en abril nos arrebataron el derecho a la movilidad y se creían emperadores cuando levantaban la mano para decir no, no se quiten los tranques. Los emperadores, recordemos cómo condenaban a muerte, decidían quién vivía, y hasta se decía: te saludan los que van a morir. Les decían a los emperadores".

"Aquí los emperadores, que se creyeron emperadores, pero en realidad eran minúsculos y miserables seres humanos, levantaban la mano para decir no y seguían cometiendo crímenes y saqueando y robando y violando mujeres en todo el país, y acabando con la vida cuando no dejaban pasar las ambulancias para llevar a los enfermos, a las mujeres que iban a dar a luz a los hospitales y cómo también querían arrasar con hospitales", prosiguió.

"Y recordemos aquel nefasto día cuando decían que iban a pegarle fuego, porque eran pirómanos, a pegarle fuego a las bodegas nacionales de medicamentos aquí en Managua. A esos niveles de deshumanización llegaron los que se creían emperadores. Pero al fin y al cabo nuestra fragilidad humana queda expuesta, visible", constató.

"Y yo digo siempre: uno tiene que reflexionar, tiene que pensar, tiene que saber que hay momentos en la vida en los que uno puede exhibir falta completa de sentido de humanidad y otros momentos en que tiene que reflexionar pensar, meditar sobre lo que se hizo. Todos esos asentimientos, esas manos levantadas que jamás vamos a olvidar y nuestro pueblo no puede olvidar, para seguir robando. Cuánto cobraban por pasar en un tranque a la pobre gente que tal vez iba a buscar cómo dejarle comida a su familia. Cuántas cosechas se pudrieron porque no podían pasar. Cuántos hermanos y hermanas murieron porque no pudieron llegar al hospital. Cuántos enfermos de cáncer tuvieron que interrumpir sus tratamientos porque no podían pasar a los centros hospitalarios. Cuánta desgracia humana fruto de la miseria espiritual de esos que se creyeron emperadores, esos que se creyeron eternos. Nada es eterno y nadie es eterno. Somos hijos de DIOS y como hijos de Dios sabemos que nosotros podemos proponer, pero Dios dispone. Y sabemos también que este es un país especial, un pueblo especial, un pueblo bendecido con un carácter formidable, un pueblo que ha sido ejemplo a lo largo de la historia, frente a todas las agresiones y los intentos de dominio del imperialismo yanqui y de las potencias europeas, hemos sido ejemplo de lucha, de carácter, de identidad y de fuerza de victorias. Y es con esa fuerza de victorias, de la fuerza de un pueblo que vence porque vencemos y venceremos con la gracia de Dios y de la mano de Dios, es con esa fuerza que vamos al 42/19 y a vivir el 2021 año Bicentenario de independencia en caminos hacia nuestra independencia definitiva, con mucho orgullo y con mucho amor a Nicaragua", reflexionó.

"A todos nos moviliza lo que consideramos una lucha por la dignidad y la paz. No hay paz sin dignidad y no hay justicia sin dignidad. Y luchamos por la dignidad, la justicia y la paz y ahí vamos alcanzando todos los días nuevos triunfos, alcanzando todos los días la certeza de que estos caminos de familia, de fraternidad, de solidaridad y de triunfos no se detienen", concluyó.