La Compañera Rosario Murillo reiteró que Nicaragua es una Patria bendita, porque está hecha de fe, de confianza en Dios y es esa confianza que nos hace caminar a paso cierto, seguro todos los días.

Esta Nicaragua siempre bendita, siempre libre. Y cómo sabemos nosotros defender nuestra libertad, con conciencia, con amor, con corazón, con la fuerza de un espíritu que a lo largo de nuestra historia se ha manifestado como la más grande bendición que tenemos los nicaragüenses. Espíritu formidable”, enfatizó.

Añadió que somos un pueblo que lucha con amor, un pueblo que vence con amor, un pueblo que cree, un pueblo que crea, un pueblo que sabe y sabemos ser dignos, valientes, hijos de estas tierras sagradas, hijos de grandes héroes, desde Darío, Zeledón, Sandino, este mes.

En este sentido dijo que en este mes los nicaragüenses nos unimos todavía más en la defensa de ese patrimonio heroico que nos hace grandes, “un pueblo que sabe de luchas, un pueblo que sabe de honor, un pueblo que conoce y vive con dignidad y soberanía nacional en el alma. Un pueblo que ha sido puesto a prueba miles de veces en montones de circunstancias, pero sabemos reconocernos como seres especiales, como seres de luz, como guerreros de amor, y sobre todo como defensores, nobles, sublimes de nuestra dignidad nacional”.

Nosotros somos hijos de Sandino, y sabemos amar a Nicaragua y amar a Nicaragua es ser digno, amar a Nicaragua es saber vivir como patriota, eso significa en estos tiempos del mundo, trabajar con patriotismo, defender la salud de todos, con patriotismo luchar contra la pobreza, patriotismo que es amor, patriotismo que es dignidad nacional. No nos cansamos de esa palabra que nos define como nicaragüense por gracia de Dios”, apuntó.

Saludó de manera especial a la Asamblea Nacional que en se trasladó hasta Yalagüina a conmemorar al Coronel Santos López, “al héroe, otro héroe".

"Nicaragua tiene la bendición de un patrimonio heroico que reúne a miles de miles de héroes nacionales y que nos hace a todos y cada uno herederos de ese heroísmo con el que sabemos trabajar, luchar, y vencer porque vencemos, porque vencimos, porque seguimos venciendo de la mano de Dios”.

Cada día es un día bueno, cada día para buenas nuevas, cada día para fortalecer la paz y el bien, cada día para cumplir en amor al prójimo, cumplir con el mandato de nuestra fe, de nuestra confianza en Dios, confiamos en Dios, creemos en Dios y sabemos que nos manda a amarnos unos a otros. Amar al prójimo, amarnos unos a otros y servir con alegría, con respeto, servir al pueblo que es servir a Dios”, enfatizó.

Y así estamos compañeros, compañeras, cada día viendo, protagonizando nuestro pueblo los avances en todos los campos, paso a paso. Con amor se construye, con odio se destruye, el amor nos impulsa, nos promueve como seres humanos, y como seres espirituales. El odio destruye, apaga, envenena, mata, es verdad. Cuánto crimen cometido por odio, cuántos crímenes de odio que nunca volverán a nuestra Nicaragua”.

La Compañera Rosario Murillo dejo claro que aquí estamos construyendo el porvenir, “no vendemos la Patria, no andamos en venta, no vendemos la Patria, no nos vendemos ni nos rendimos, trabajamos con amor y esperanza, no entregamos los bienes del pueblo a personas, a familias que siempre se han creído dueñas del país. No, aquí trabajamos para que el pueblo siendo jefe de Estado, siendo Presidente, siga protagonizando, complementándonos y siendo hermanos y viviendo como hermanos, los avances de la lucha contra la pobreza que es lo que merecemos las familias nicaragüenses, trabajar para prosperar, trabajar para seguir cambiando Nicaragua, trabajar para ir mejorando nuestras vidas, y trabajar para no permitir que nunca nos vuelva a atropellar el odio, el afán de dominio, el afán de someternos, nunca, nunca con esa condición claudicante de los que a lo largo de la historia creyéndose superiores han vendido a la Patria”.

Nunca más, ni odio, ni venta de la Patria, nunca más, para eso somos un pueblo grande heroico y trabajador, y un pueblo capaz del más grande de los amores, que es el amor al prójimo, el amor entre nosotros, la vida en valores, nuestros valores, familia, comunidad, la vida buena, el buen vivir, que es lo que todos queremos y lo que todos merecemos en nuestra Patria bendita, en nuestra Patria fraternal solidaria, de fe, en nuestra Patria Siempre, Siempre Digna, libre, soberana, finalizó.