La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua recordó que este 28 de octubre es día de San Judas Tadeo, apóstol, según la tradición religiosa de la Iglesia Católica, patrono de las causas difíciles y desesperadas.

¡Cuántos devotos tiene San Judas Tadeo en nuestra Nicaragua! Siempre estamos invocando, pidiendo ante las dificultades, protección, bendición y solución, esa es la bendición”, comentó la compañera Rosario, quien a reglón seguido felicitó a los habitantes de San Judas, barrio tradicional de nuestra capital, Managua, que celebra esa tradición religiosa.

La compañera Rosario recalcó que este 28 de octubre, día de San Judas Tadeo es día de invocación a través de la intercesión de Santos como San Judas Tadeo, día de petición.

Todos los días son días de petición al altísimo. Aquí estamos viendo como todas las causas, todas las causas pueden atenderse con amor y esperanza, esperanzas victoriosas”, subrayó.

Agregó que “seguimos pidiéndole a Dios que ilumine las mentes y abra los corazones para que salgamos todos juntos, toda nuestra Nicaragua, de la iniquidad, porque lo que hemos vivido en los últimos dos años y pico, es iniquidad, maldad, perversión”.

Los cinco bollos, decimos nosotros, son esas moneditas chiquititas que la gente decía, no valen nada, por eso decimos los cinco bollos, lo que queda ahí, el rescoldo, el chingaste, las sobras. Ahora son un montón de sobritas, un montón digo… dos o tres grupos de sobras. Los cinco bollos de maldad que no pueden darse el lujo ya de engañar a nadie, al contrario, todos estamos claros, todos estamos más que claros, ante tanta evidencia”.

Comparó: “A un lado la construcción de derechos del futuro, desde un presente mejor, y al otro lado, los que pretendieron, y además no solo pretendieron, o sea pretendieron detener el paso en los caminos de bien en nuestra Nicaragua. Pero ni pudieron, ni podrán, si destruyeron, pero la fuerza del espíritu cristiano y solidario de los nicaragüenses, la fuerza de la fuerza de la fe, de la confianza en Dios es infinita, y por eso ante cualquier adversidad invocamos a Dios y sabemos que podemos salir adelante y que vamos adelante”.

El contraste entre quienes destruyen y quienes juntos, y cada vez más juntos, y cada vez en mayor unidad estamos construyendo, seguimos construyendo derechos todos los días y vida buena, a partir del trabajo, la seguridad y la paz”.