La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua recordó que este 23 de septiembre se cumplieron nueves días de haber sido brutalmente asesinadas dos niñitas de 12 años y 10 años de edad y envió un abrazo solidario a la madre y familia doliente.

Queremos abrazarnos nuevamente con su madre, madre doliente, dijo hoy monseñor Pablo Smith en una misa que hizo por estas niñitas sacrificadas por un perturbado mental, un psicópata: Rosario Soza Centeno de 33 años”, comentó la compañera Rosario.

Nos abrazamos con doña Carmen Rodríguez, madre doliente con esperanza en la vida eterna como creyentes, creyentes que somos todos”, añadió.

Informó sobre una misa solemne en Mulukukú, en la comunidad de Lisawe, ubicada el kilómetro 256 de la carretera Mulukukú-Siuna, que fue presidida por Monseñor Pablo, “ahí estuvo doña Carmen, estuvo la familia, familia doliente y con razón, ahí estuvieron y estuvo la comunidad”.

La compañera vicepresidenta dijo que "Monseñor Pablo Smith reconoció la rapidez con la que actuó la Policía Nacional, capturando a esa persona enferma, Rosario Soza Centeno, y luego también reconoció la solidaridad, el acompañamiento de este Gobierno de las familias y comunidades de nuestra Nicaragua".

Vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, comunicación 23/9/2020

Cra. Rosario Murillo en comunicación con las familias nicaragüenses

Publicada por El 19 Digital en Miércoles, 23 de septiembre de 2020

El sacerdote también dio su abrazo a la familia, su bendición y dijo que se alegraba también que en los próximos días van a recibir una nueva vivienda para toda esta familia que está llena de dolor.

Imagínense lo que es perder dos hijas o dos hijos de una sola vez, y en esas circunstancias brutales, porque no solamente fueron asesinadas, sino violadas, atacadas sexualmente”, externó la compañera Rosario.

Enfatizó en el hecho de que el obispo Smith, hizo un llamado a no politizar ni manipular estas tragedias “porque son tragedias que todavía ocurren en esta Nicaragua que queremos libre de esos crímenes de odio, de esos crímenes atroces, libres de esa brutalidad”.

Por eso, reiteradamente hemos pedido penas elevadas para quienes cometen ese tipo de crímenes que siembran dolor, además eso es un trauma, eso nunca se olvida, por eso decía yo, imagínense lo que es perder dos criaturas de una sola vez, y en esa terrible circunstancias”, subrayó.

Crímenes de odio, crímenes atroces, tratos crueles, humillantes, denigrantes, inhumanos, merecen el máximo de los castigos. Abrazos fuertes a doña Carmen, abrazo fuerte lleno de amor y en la esperanza de la vida eterna, de la resurrección en Cristo Jesús y en nuestra Madre María”, finalizó.