La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua amaneció de manteles largos este lunes 22 de junio, al cumplir 69 años.

Una mujer de lucha y valentía que trabaja cada día de la mano del pueblo, para avanzar en rutas de progreso. Con su aporte inclaudicable a la continuidad, a la Revolución Popular Sandinista y al proyecto que impulsa el Frente Sandinista de Liberación Nacional desde 1979. 

La vicepresidenta de Nicaragua ha recibido, a través de las redes sociales, mensajes de felicitación y los buenos deseos de salud, fuerza y victorias, para que continúe trabajando para las familias nicaragüenses.

En redes sociales los jóvenes, mujeres, trabajadores y colaboradores cercanos utilizan las etiquetas #FelicidadesCompañera para enviar sus felicitaciones a la compañera Rosario Murillo.

En su comunicación cotidiana, la vicepresidenta agradeció las felicitaciones recibidas.

"Me conmueve, me emociona. No estamos nosotros acostumbrados a hacer públicos esos días especiales en nuestras vidas. Siempre los recibimos y los vivimos en primer lugar con agradecimiento a Dios. Todo lo que somos, todo lo que hacemos siempre nos lo decimos para nosotros mismos y lo decimos cotidianamente, se lo debemos a Dios, a su gran poder, ese gran poder el que nos da energía, optimismo, alegría, capacidad para enfrentar todas las circunstancias. Hay momentos en la vida difíciles y siempre Dios nos ha dado la fuerza, el carácter para enfrentarlo y trascenderlo. Cómo no vamos a saber entonces que nos debemos a Dios, que con su gran poder nos da en primer lugar salud y luego nos da fortaleza, valentía, capacidad, ojos, miradas, capacidad decíamos para ver adelante. Y saber que la vida está hecha de todo, circunstancias difíciles, complejas como las que atraviesa el mundo hoy; circunstancias felices, la felicidad como don de Dios, la alegría como don de Dios también. Felicidad, alegría", expresó.

"Un día conversando con un compañero venezolano, me decía: ‘Somos felices porque hemos elegido servir al pueblo, servir a nuestros pueblos y es cierto porque muchas veces podemos quejarnos y decir: no tenemos vida, no tenemos espacio, no tenemos tiempo, estamos todo el tiempo trabajando, pero esa es nuestra felicidad’. Trabajar todo el tiempo conscientes de que cada esfuerzo que hacemos para que haya sonrisa en los rostros, que haya luz en los ojos, luz de esperanza, cada esfuerzo que hacemos para promover derechos, bienestar nos da felicidad, nos da alegría", comentó.

"Y por eso, decíamos, nuestro agradecimiento en primer lugar es a Dios que nos coloca en una posición de servicio. Servir a nuestro pueblo, a nuestros pueblos, a la causa de la paz y del bien, promoviendo paz y bien todos los días. Y luego reconocer esas energías que nos manda el señor y disponerlas al servicio, al trabajo, a la paz y a que las familias en nuestra Nicaragua y en el mundo, porque estamos conectados con el mundo entero, nos sintamos bien y nos sintamos llenos de esa misma energía que nos da Dios a todos para trabajar, para atravesar lo que llamamos circunstancias difíciles, para vivir los momentos alegres, compartiéndolos e ir adelante, caminar siempre pidiéndole salud, salud para todos, sobre todo en estos momentos salud para todos. Y a nosotros que le servimos a nuestro pueblo con orgullo y esperanza que nos permita Dios seguir trabajando para promover salud y vida en toda nuestra Nicaragua, salud y esperanza", agregó la compañera Rosario Murillo.

A continuación los mensajes: