INTERVENCIÓN DEL EMBAJADOR LUIS ALVARADO EN LA PRIMERA SESIÓN VIRTUAL DEL FORO SOBRE LOS DESAFÍOS PARA EL DERECHO INTERAMERICANO
EN TIEMPOS DE PANDEMIA
EN LA CIUDAD DE WASHINGTON, D.C.
EL 11 DE MAYO DE 2020

Muchas Gracias Señor Presidente

La delegación del Gobierno de la República de Nicaragua, agradece las presentaciones realizadas por los distinguidos panelistas  invitados a la Primera Sesión del Foro Semanal sobre los Desafíos que enfrenta el Derecho Interamericano en tiempos de la Pandemia del Covid-19 y toma debida nota de sus presentaciones.

Las diversas regiones del mundo y en particular las Américas le hacen frente a una pandemia que no respeta fronteras, territorios, ni hace acepción de personas, por lo que es de trascendental importancia que el diseño de nuestras políticas públicas esté dirigido a respetar los principios del Derecho Interamericano, en particular los derechos humanos, a fin de preservar la vida, la salud, la seguridad y la integridad de la persona humana, bajo un enfoque holístico que permita la coordinación y la cooperación solidaria a nivel regional e internacional para hacerle frente a la crisis originada por el Covid-19 y sus consecuencias a corto, mediano y largo plazo y así poder dar una respuesta efectiva, contundente y sostenible como región a este flagelo.

Se trata de un enfoque más cooperativo que sea la vía para la unidad de los pueblos del mundo, un enfoque desprovisto de toda ansia de dominio de poder y sumisión a otras naciones, que tenga como fundamento y esencia la persona humana y su preservación como especie y actor central del plan divino de la creación de Dios.

A como dijera el Papa Francisco en su homilía del 4 de mayo del año en curso, “Es importante unir las capacidades científicas, de manera transparente y desinteresada, para encontrar vacunas y tratamientos y garantizar el acceso universal a tecnologías esenciales que permitan a todas las personas infectadas, en todas partes del mundo, recibir la atención médica necesaria”.

Resulta inadmisible que en estos tiempos de pandemia se sigan manteniendo las agresiones incorrectamente llamadas sanciones, los bloqueos económicos y financieros, las prácticas proteccionistas y las afectaciones a los derechos humanos en contra de los pueblos y naciones del mundo por parte de las grandes potencias.

Es de ineludible cumplimiento el que se respeten los principios y normas del Derecho Internacional, y deje de ponerse en peligro la paz y la seguridad internacionales y se supriman de una vez por todas estos actos de agresión y de quebrantamiento de la paz.

Exhortamos de manera respetuosa a esas naciones grandes del mundo a que depongan su actitud y visión hegemónica sobre otros pueblos, se abstengan de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado y la reemplacen por una actitud humana, cristiana y de amistad entre las naciones basadas en el respeto al principio de la igualdad de derechos y al de la libre determinación de los pueblos que redunde en beneficio del fortalecimiento de la paz universal tan quebrantada hoy en día.

Son numerosos los llamados al cese de la guerra, las agresiones mal llamadas sanciones y los bloqueos contra naciones soberanas, que ha hecho la comunidad internacional, y personalidades como su Santidad el Papa Francisco y el Secretario General de la ONU, entre otros.

El Pueblo nicaragüense continúa alzando su voz para demandar el cese de las agresiones mal llamadas sanciones contra Cuba, Venezuela, Nicaragua y otros países del mundo, que se siguen aplicando, producto de una política arbitraria, ilegal e injustificada que cercena la paz, la seguridad, el bienestar y el derecho de estas naciones a su igualdad jurídica y al ejercicio de su libre autodeterminación en el concierto de las naciones.

Como países respetuosos de la Carta de las Naciones Unidas, debemos de estar resueltos a preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas.

En el ámbito del Derecho Interamericano, la propia Carta de la Organización de los Estados Americanos establece que el derecho internacional es norma de conducta de los Estados en sus relaciones recíprocas; y que el orden internacional está esencialmente constituido por el respeto a la personalidad, soberanía e independencia de los Estados y por el fiel cumplimiento de las obligaciones emanadas de los Tratados y otras fuentes del derecho internacional; y que la buena fe de regir las relaciones de los Estados entre sí.

Solo el fiel cumplimiento de estos principios puede volver a restaurar la preeminencia, credibilidad y fortaleza del Derecho Interamericano en la región y convertirlo en un instrumento insustituible para el logro de la paz y la seguridad internacionales, el progreso, la seguridad y el desarrollo sostenible post crisis Covid-19, en cada uno de nuestros países.

El Gobierno de Nicaragua seguirá abogando por el fortalecimiento de la paz y la seguridad internacionales, y continuará dando preeminencia y fortaleciendo el pleno respeto a las normas del Derecho Internacional, la Carta de la ONU y la OEA y los principios del Derecho Internacional Interamericano.

Muchas Gracias Señor Presidente.

 

VERSIÓN EN INGLÉS

 

SPEECH BY AMBASSADOR LUIS ALVARADO
AT THE FIRST VIRTUAL SESSION OF THE FORUM ON CHALLENGES FOR INTER-AMERICAN LAW IN TIMES OF PANDEMIC
IN THE CITY OF WASHINGTON, D.C.
MAY 11, 2020

 

Thank you very much Mr. President.

The Delegation of the Government of the Republic of Nicaragua appreciates the presentations made by the distinguished panelists invited to the First Session of the Weekly Forum on the Challenges facing Inter-American Law in times of the Covid-19 Pandemic and takes due note of their presentations.

The various regions of the world and in particular the Americas face a pandemic that does not respect borders, territories, or respect people, so it is of paramount importance that the design of our public policies is aimed at respecting the principles of Inter-American Law, in particular human rights, in order to preserve the life, health, safety, and integrity of the human person, under a holistic approach that allows for solidarity and regional and international coordination and cooperation to face up to the crisis caused by Covid-19 and its consequences in the short, medium and long term and thus be able to give an effective, forceful and sustainable response as a region to this scourge.

It is about a more cooperative approach that gives way for the unity of the peoples of the world, an approach devoid of any desire for dominance of power and submission to other nations, which has the human person as its foundation and essence and its preservation as a species and central actor in the divine plan of God's creation.

As Pope Francis said in his homily on May 4 of this year, “It is important to unite scientific capacities, in a transparent and disinterested way, to find vaccines and treatments and guarantee universal access to essential technologies that allow all infected people, in all parts of the world, receive the necessary medical attention”.

It is inadmissible that in these times of pandemic, aggressions, incorrectly called sanctions, economic and financial blockades, protectionist practices and human rights violations against the peoples and nations of the world by the great powers continue to be maintained.

It is inescapable compliance that the principles and norms of International Law are respected, and that international peace and security are no longer endangered and that all acts of aggression and breach of peace are suppressed once and for all.

We respectfully call upon these great nations of the world to put down their hegemonic attitude and vision over other peoples, refrain from resorting to the threat or use of force against the territorial integrity or political independence of any State, and replace it with a human, Christian and friendly attitude among nations based on respect for the principle of equality of rights and that of self-determination of peoples that results in the strengthening of universal peace, so broken today.

There are numerous calls made by the international community and personalities, such as His Holiness Pope Francis and the UN Secretary General, among others, for the cessation of war, wrongly called aggressions, sanctions and blockades against sovereign nations.

The Nicaraguan people continue to raise their voices to demand the cessation of the aggressions, wrongly called sanctions, against Cuba, Venezuela, Nicaragua and other countries of the world, which continue to be applied, as a result of an arbitrary, illegal and unjustified policy that curtails peace, security, the well-being and the right of these nations to their legal equality and to the exercise of their free self-determination in the concert of nations.

As countries that respect the Charter of the United Nations, we must be determined to preserve succeeding generations from the scourge of war, to reaffirm faith in the fundamental rights of man, in the dignity and value of the human person, in equal rights of men and women and of nations large and small.

In the field of Inter-American Law, the Charter of the Organization of American States establishes that international law is the norm of conduct for States in their reciprocal relations; and that international order is essentially constituted by respect for the personality, sovereignty and independence of the States and by the faithful fulfillment of the obligations emanating from the Treaties and other sources of international law; and that the good faith of governing the relations of the States among each other.

Only the faithful fulfillment of these principles can restore the pre-eminence, credibility and strength of Inter-American Law in the region and make it an irreplaceable instrument for the achievement of international peace and security, progress, security, and sustainable development in the post Covid-19 crisis, in each of our countries.

The Government of Nicaragua will continue to advocate for the strengthening of international peace and security, and will continue to give prominence and strengthen full respect for the norms of International Law, the UN and OAS Charter and the principles of Inter-American International LThank you very much Mr. President.