Hizo un llamado al pueblo nicaragüense a encontrar el verdadero sentido de la celebración de la Purísima, a quien aparte de rezarle, cantarle y gritarle, los nicaragüenses le debemos amar y respetar mucho por ser la escogida de Dios, quien llevó en su seno virginal al salvador del mundo, por eso le llamamos madre, virgen y pura.
“Nosotros los católicos y con mas amor los nicaragüenses veneramos a la Madre de Jesucristo, Nuestro Dios y Salvador. También celebramos el Dogma de fe, que la Virgen María, fue concebida pura y sin mancha de pecado original. Esta fecha es el 8 de diciembre, día en que también se celebran muchas primeras comuniones en las parroquias de Nicaragua. Asimismo el conservar y acrecentar en todos nosotros, el amor a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, ya que la Virgen María, es el templo y Sagrario de la Santísima Trinidad, porque es Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo y esposa de Dios Espíritu Santo, y es la Virgen María, la Purísima Concepción, quien como perfecta discípula de su Hijo Jesucristo, nos enseña a escuchar la Palabra de Dios y a ponerla en práctica como ella lo hizo”.
El Padre Eslaquit explicó que el pueblo de Nicaragua le tiene un amor singular a la
Santísima Virgen María, el cual fue inculcado inicialmente y durante siglos por los misioneros franciscanos, lo que llevó a que en la ciudad de León se iniciara la Gritería, celebración que se desarrolla los siete de diciembre en toda Nicaragua, en víspera al 8 de diciembre, día propio de La Purísima, incluso, esta celebración se extiende al extranjero donde hay nicaragüenses residiendo, quienes manifiestan públicamente su amor a la Madre de Dios y Madre nuestra.
El guía de la casa de retiros “Betania”, subrayó que el amor mariano de los nicaragüenses, es un verdadero Regalo de Dios, porque somos la nación por excelencia, en donde, esta solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, se celebra a nivel nacional, con la participación y expresiones de piedad, compartir, tradiciones y júbilo, que no tiene comparación en ninguna parte del mundo.
Agradeció al gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional por promover dentro de nuestras tradiciones la cebración de la Gritería y La Purísima en la Avenida Bolívar y en todos los municipios de nuestro país: “Mi opinión positiva y de agradecimiento. Ya que el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo realizan un impulso extraordinario para que nuestro pueblo en este mes de diciembre, participe de manera masiva y con gran seguridad en la fiesta religiosa por excelencia de los nicaragüenses. Esto nos ayuda a que la virgen María modelo de fe, de obediencia a Dios, de servicio a su prójimo, es modelo de paz, para que todos sigamos fomentando en alegría la paz en nuestro pueblo. Nos ayuda a fortalecer los lazos de fraternidad entre todos. Pero también a preservar y conservar nuestras tradiciones culturales y religiosas que son un gran patrimonio de nuestro pueblo”.
Reconoció también el esfuerzo que realiza el Buen Gobierno para que las celebraciones de la Gritería sean declaradas como Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad:” Yo me sumo a las expresiones que ha dado su Excelencia, el obispo de la diócesis de León, Monseñor Bosco María Vivas Robelo, y de muchísimos sacerdotes y del pueblo cristiano nicaragüense, de agradecer al Presidente Daniel Ortega, para que esta fiesta por excelencia, del fervor religioso, del amor, del compartir, de las tradiciones culturales, folklóricas, que se viven no solamente en nuestra tierra, sino en donde haya un nicaragüense en cualquier parte del mundo, sea llevada como propuesta a la UNESCO, para que pudiese ser declarada nuestra tradicional “Gritería” como patrimonio inmaterial cultural de toda la humanidad. Sería un reconocimiento precioso a Nicaragua, como un pueblo, que amando a Dios, por sobre todas las cosas, venera a la Madre de Jesucristo, Señor, modelo de todas las virtudes humanas y cristianas que debemos vivir en toda la humanidad”.
El Padre Neguib hizo un llamado al pueblo católico a vivir estas celebraciones en un clima de oración, siguiendo el modelo de la Virgen que es maestra de oración, de alegría interior y exterior, lo cual es producto de una actitud positiva y de amor para Dios y nuestros hermanos, para el prójimo. Que participemos con devoción y con mucho respeto a nuestra madre y en un ambiente festivo en la medida de nuestras posibilidades, en todos los hogares católicos y todos los cristianos de las celebraciones de la Purísima Concepción de María, Patrona de Nicaragua.
Finalmente, se refirió a la restitución de derechos que realiza el Buen Gobierno en el parque de la niñez feliz: “El gozo que se refleja en las familias nicaragüenses que lo visitan y disfrutan, es un signo concreto que estamos: Bendecidos, prosperados y en Victorias”, subrayó el Párroco de Dolores en Carazo.













