Pero los juegos pirotécnicos, con sus estruendosas explosiones, se hicieron cargo de convocar a las demás familias que todavía no se habían hecho presentes a la iglesia. Era la hora esperada, y cientos de tradicionalistas, católicos y fervorosos sabían que acompañar a la Virgen del Trono, en su peregrinación hasta el municipio El Viejo, era un importante encuentro espiritual, lleno de amor, unión y esperanza.

La procesión inició a las 12 de la noche y concluyó a las 7 de la mañana
La bella imagen de apenas una vara de alto fue saliendo de su templo para recorrer cerca de 17 kilómetros acompañada de un pueblo nicaragüense muy devoto, el cual no dejó pasar la gran oportunidad de rendir ese solemne saludo en una fecha tan importante donde la Inmaculada se encontraba cumpliendo 450 años de haber entrado por el Puerto ´El Realejo` a Nicaragua, en manos de los españoles.
El Párroco de este municipio y Vicario de la Diócesis de León, Padre Ruy Montealegre, explicó que la Virgen del Trono, en su procesión hacia El Viejo, representa ese caminar de amor, fe y devoción que une a las familias de ambos pueblos, lugares donde inició la evangelización.
En su recorrido, los promesantes y fervorosos de 'La Purísima' van asistiendo a Nuestra Madre Concepción de María en sus estaciones por la principal carretera de Chinandega hasta llegar al Santuario Guadalupe, pasando posteriormente por el la iglesia Santa Ana y a unas dos horas de siguiente recorrido llegar hasta la capilla de la Virgen del Camino, a quien también saludan elevando sus oraciones.
Centenares de devotos se sumaron a la larga y continuada procesión hasta llegar a la entrada del municipio de El Viejo, donde otro gran número de católicos y tradicionalistas recibieron cargando en sus brazos a la Santísima Virgen del Trono, dirigiéndose a la Basílica Menor del mismo pueblo, donde cerca de las 7 de la mañana le rindieron una misa presidida por Monseñor Bosco Vivas.
Ramiro Díaz Estrada, oriundo del Barrio Sagrado Corazón de Jesús, expresó que al estar celebrando 450 años en que la Virgen del Trono llegó a El Realejo constituye un milagro y un prodigio, por lo que las familias se sienten eternamente agradecidas.
"Es un agradecimiento y amor profundos, la imagen embarcó en Puerto Real aquí, y este constituye el primer puerto de Centroamérica donde vino Cristóbal Colón. Ahora, muchísimo tiempo después, estamos a su lado, y ella no nos ha desamparado nunca", manifestó.

Católicos se reencuentran amparados por la Virgen del Camino
Uno de los momentos más emblemáticos de esta peregrinación fue cuando las familias de El Realejo y de El Viejo se reencontraron frente a la Capilla de la Virgen del Camino, en un acto lleno de comunión y fe, donde también se repartió café con pan en alusión a la vigilia, y además el cielo se volvió a llenar de juegos pirotécnicos espectaculares.
El Párroco Rodrigo Urbina Vivas, de la Basílica Menor de El Viejo, y quien se encontraba en este importante acto de fraternidad espiritual, rememoró que la Virgen del Trono vino a Nicaragua en 1562, procedente de España, cuya historia es verdaderamente impresionante.
"El documento más antiguo que está en la Basílica de El Viejo se remonta al año 1600, y es interesante como esta imagen vino a conquistar nuestros corazones. Para nosotros los nicaragüenses encierra un significado porque ‘La Purísima’ es para nosotros lo más grande que llevamos en el corazón, el don y la bendición que hemos recibido de Dios como pueblo", expresó.

Religiosos respaldan que ‘La Gritería’ sea reconocida ante la UNESCO
El Padre Urbina se mostró muy optimista con la propuesta que hiciera el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo al nominar a 'La Gritería' como Patrimonio histórico y cultural de la nación, puesto que la historia de la Inmaculada Concepción de María y las tradiciones que tiene Nicaragua en honor a ella son de mucha trascendencia.
"Hago mis votos para que prontamente esta nominación que se está pensando realizar ante la UNESCO sea una realidad; y hay que mostrar esta bendición. Ante el mundo queremos aprovechar esta paz y tranquilidad en que vivimos los nicaragüenses para poder promover y nominar a ´La Gritería´ como patrimonio intangible de la humanidad", indicó.
Verónica Salmerón, quien ha sido por muchos años devota de estas fiestas religiosas, agradeció al Papa Benedicto XVI por haber obsequiado el pasado mes de agosto, durante el Año de la Fe, un hermoso Rosario de Perlas y Oro, cuya prenda ahora lleva colgando en sus manos la Santa Imagen.
"María es un modelo de fe, y es la primera discípula del Señor, y queremos que ella nos reciba con los brazos amorosos, sabemos que ella siempre nos acompaña donde quiera que vayamos, es algo que me hace sentir viva, que me fortalece en fe y esperanza, y sobre todo mucho amor", externó.
Para Marcia Azucena García, Alcaldesa del Municipio El Viejo, los 450 años de la llegada de la Virgen del Trono a Nicaragua simbolizan la paz y la religiosidad que aún se mantiene con gran vigencia en este pueblo de occidente a 144 años de ser elevado a categoría ciudad.













