El 5 de Febrero, se realizó un Conversatorio en el Ministerio de Relaciones Exteriores, sobre la Vida y el Legado del Padre Miguel D’Escoto Brockmann, conmemorándose el 87 Aniversario de su Natalicio.

Participaron los Compañeros Denis Moncada Colindres, Canciller de la República; Embajador,Doctor Carlos Argüello; Embajador Saúl Arana, sobrina y la Compañera Sofía Clark, quienes trabajaron activamente con el Padre Miguel D’Escoto y su hijo adoptivo, Compañero Manuel Gutiérrez.

El Compañero Canciller Denis Moncada Colindres dijo: Hoy estamos cumpliendo los 87 años del Natalicio del Padre Miguel, y lo recordamos como un Luchador incansable de la Revolución Popular Sandinista, período durante el cual desempeñó un papel clave para su defensa Diplomática, Política y en el ámbito del Multilateralismo.

 También mencionó su lucha inolvidable e históricacontra el Terrorismo de Estado que ya ejercía el Gobierno de los Estados Unidos en contra de Nicaragua, consiguiendo una Victoria sin precedente en favor de la Justicia y del Derecho Internacional.

La Compañera Sofía Clark manifestó que para conocer a fondo el pensamiento del Padre Miguel, quien para ella fue su Mentor Profesional, Espiritual y Político, era necesario leer el Artículo escrito por él: “El Poder de la Cruz”. Manifestó que en ese Escrito estaba la clave para comprender por qué nos referíamos al Padre D’Escoto como el “Canciller de la Paz y la Dignidad”.

Para la Compañera Clark, la voluntad del Padre por mostrar el ejemplo a través de su lucha anti-imperialista no violenta, fue con la intención de recuperar la Dignidad como País pequeño que somos y que sufrimos agresiones de los Países que tienen mayor fuerza militar.

Por su parte, el Doctor Carlos Argüello, Embajador de Nicaragua ante el Reino de los Países Bajos y Agente de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, recordó y elogió la inteligencia brillante del Padre D’Escoto,quien a pesar de no ser Abogado entendía perfectamente las Estrategias Legales planteadas por sus Asesores, y de esa manera lograba convertir rápidamente las ideas sugeridas en una realidad concreta y efectiva.

Lo consideró un Visionario y declaró haber sido un honor para él trabajar con el Padre, en la Defensa Legal de la Revolución y Soberanía de Nicaragua.

El Embajador Saúl Arana recordó con admiración el Carisma del Padre, quien a la manera del personaje mitológico Orfeo, con una sola palabralograba conmover el corazón de Pueblos enteros. También compartió sobre la lucha permanente del Padre por alcanzar la anhelada Paz.

Agregó que el Padre fue un Multilateralista; para él, el Respeto del Derecho Internacional y el Diálogo permanente entre las Naciones del Mundo eran la base para la Justicia y la Paz, sin importar el peso en el escenario mundial de cada País.

Finalmente, el Compañero Miguel Gutiérrez, Hijo adoptivo del Padre D’Escoto, mencionó la Visión Profética y Futurista del Padre, quien siempre le dio una vital importancia al cuido y a la protección de la Madre Tierra, contra el Cambio Climático dramático que ahora sufrimos con más intensidad. Dijo que las últimas palabras de su padre fueron para recordarle el servir siempre a los más humildes, con amor y desinterés, y sobre todo, no traicionar nunca sus Ideales ni al Comandante Daniel Ortega, por ser un defensor de los Principios Humanistas.