El 9 de marzo de 2018, Tercero huyó de los Estados Unidos a Nicaragua, donde tiene la ciudadanía, y fue arrestado en base a una orden internacional de captura por las autoridades nicaragüenses el 14 de marzo de 2018. Aunque Tercero nació en Florida, tiene la ciudadanía nicaragüense porque sus padres son nicaragüenses. Tras su detención, las autoridades estadounidenses solicitaron su extradición a los Estados Unidos. Pero, según la ley nicaragüense, los ciudadanos nicaragüenses no pueden ser extraditados a los Estados Unidos. La Corte Suprema de Nicaragua rechazó la solicitud de extradición el 5 de agosto de 2019. Sin embargo, bajo la ley penal de Nicaragua, los crímenes cometidos en otros países pueden ser procesados en Nicaragua.

Así que la fiscalía de Nicaragua presentó un caso de asesinato contra Tercero y las pruebas de los Estados Unidos se presentaron por videoconferencia, lo que condujo a su condena por femicidio. Tercero conocía a Haley Anderson desde dos años antes de su muerte en el apartamento de él en marzo de 2018. Amistades de Anderson declararon que Tercero se había obsesionado con ella. En un momento dado Anderson se negó a presentar cargos contra Tercero por haber causado daños criminales a su coche.

Antes de su muerte, Anderson dejó claro que estaba pensando en no continuar la relación con Tercero. La noche de su asesinato, Anderson volvió al apartamento de Tercero con él después de una velada, durante la cual ella se embriagó. En la evidencia presentada, la corte en Nicaragua encontró que Tercero asfixió a Anderson esa noche en su apartamento causando su muerte. El tribunal condenó a Tercero a 30 años de prisión. No existe una sentencia de muerte en Nicaragua.

El caso ha sido ampliamente seguido por varias razones. La familia de Haley Anderson y las autoridades de los Estados Unidos, así como la gente en general en los Estados Unidos, han estado ansiosos de ver que se haga justicia. El caso se vio en un momento en que el gobierno nicaragüense estaba siendo acusado falsamente de graves abusos de los derechos humanos y en que la oposición nicaragüense y sus partidarios extranjeros han continuado con acusaciones absurdas de que en Nicaragua la incidencia del femicidio es desproporcionadamente alta. De hecho, como ha señalado la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Nicaragua se encuentra entre los tres países con la incidencia más baja de femicidios en toda América Latina.

El juicio de Tercero no sólo ha demostrado el compromiso de las autoridades nicaragüenses con la eliminación de la violencia contra las mujeres. El proceso judicial también ha demostrado tanto el compromiso de Nicaragua con una relación de respeto y cooperación con las autoridades de los Estados Unidos como la incuestionable transparencia y respeto a los derechos humanos en el sistema de justicia penal nicaragüense.

Esto contrasta con la cínica hipocresía de la oposición nicaragüense que ha reclamado falsamente la condición de prisionero político para cientos de delincuentes y criminales como parte de su deshonesta propaganda antigubernamental. Ahora varios de esos prisioneros amnistiados por el gobierno como resultado de la deshonesta campaña de la oposición han vuelto a delinquir, incluido el presunto femicidio Jeyson Castro Ortez, actualmente acusado de asesinar salvajemente a su compañera de 24 años, Ruth Aburto Acevedo.

orlando

Al abrir la audiencia del tribunal de apelación en el caso de Orlando Tercero, la juez presidente dio la bienvenida a las y los participantes y preguntó a los abogados de la fiscalía, como representantes de Haley Anderson y su familia, si estaban en comunicación con la familia. La fiscalía explicó que no habían podido comunicarse con la familia inmediatamente antes de la audiencia de apelación y señaló que estaban presentes representantes de la embajada de los Estados Unidos. El tribunal dio la bienvenida a los dos representantes de la embajada de EE.UU. y pidió que se identificaran, lo cual hicieron. Varios periodistas locales y estadounidenses estuvieron presentes, incluyendo un equipo de la cadena CBS dirigido por la conocida presentadora María Elena Salinas.

Posteriormente, durante la primera parte de la audiencia, el abogado defensor de Tercero hizo dos solicitudes a la corte de apelaciones con el fin de obtener más información, tanto al Instituto de Medicina Legal de Nicaragua como al hospital universitario de León, que la defensa alegó no había sido puesta a disposición de la misma. El fiscal general se opuso a que se accediera a esas solicitudes. Por su parte, el presidente del tribunal dictaminó que las peticiones de la defensa eran inoportunas y no pertinentes al caso.

Durante la segunda parte de las dos horas de audiencia, la defensa argumentó seis puntos de agravio girando en torno a los tecnicismos que, según la defensa, podrían hacer posible que Tercero se valiera de circunstancias atenuantes relacionadas con su estado psicológico en el momento del asesinato. La defensa también alegó irregularidades procesales en cuanto al tipo de tribunal en el que se celebró el juicio y en cuanto a la naturaleza de la acusación de femicidio. Una parte de la argumentación del abogado defensor se basó en posibles diferencias significativas entre la legislación estadounidense y la nicaragüense.

En respuesta, el fiscal explicó sistemáticamente por qué cada uno de los seis puntos argumentados por la defensa eran inadmisibles. Su exposición abarcó las normas procesales pertinentes de la legislación penal de Nicaragua, la jurisprudencia que afectaba al caso y también el derecho internacional pertinente basado en los tratados bilaterales entre los Estados Unidos y Nicaragua y en otros instrumentos jurídicos internacionales ratificados por Nicaragua.

Una vez que la defensa y la fiscalía terminaron sus respectivas presentaciones, el magistrado presidente preguntó a Tercero si quería dirigirse al tribunal, explicándole que estaba en su derecho de hacerlo pero que si elegía no hacerlo no perjudicaría su apelación. Tercero se negó. El magistrado presidente concluyó entonces la audiencia, declarando que ella y sus compañeros magistrados del tribunal de apelación considerarían los argumentos orales y escritos de la defensa y la fiscalía y emitirían una resolución en consecuencia.

Durante la audiencia, a la madre de Tercero se le permitió sentarse al lado de su hijo. Una vez finalizada la audiencia, Tercero pidió permiso para hablar y abrazar a su madre, a lo que los magistrados accedieron. Tercero fue entonces escoltado fuera de la corte. Se espera que los magistrados emitan su resolución sobre la apelación de Tercero en las próximas quince días.