Con música popular folclórica de ambas naciones la Asamblea Nacional celebró el Día de la Amistad y Fraternidad de la República de Nicaragua y la República Bolivariana de Venezuela, acto en que se ratificó la solidaridad, hermandad y cooperación entre los dos los pueblos.

La celebración estuvo presidida por la Junta Directiva de la Asamblea Nacional encabezada por el presidente doctor Gustavo Porras, el embajador de Venezuela Javier Arrúe, diputados de la bancada del FSLN, trabajadores del parlamento e invitados de diversos sectores sociales y gremiales.

La diputada Maritza Espinales, presidenta del Grupo de Amistad Parlamentario Nicaragua-Venezuela, recordó que fue un 11 de enero del 2007 que el pueblo, el estado y gobierno de nicaragüense se sumó a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestramérica (ALBA).

"Esto se dio porque compartimos los mismos principios de solidaridad, de justicia social, defensa de la independencia y soberanía, autodeterminación de los pueblos, cooperación, complementariedad y nuestra vocación integracionista y los anhelos de paz", señaló Espinales, también primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional.

"Hoy reafirmamos nuestra amistad, fortaleciendo la unidad para alcanzar el Supremo Sueño de Bolívar y que también es el sueño del general Augusto C. Sandino, la Gran Patria Latinoamericana", enfatizó la legisladora.

Cada canción popular venezolana y nicaragüense fue entonada por los presentes que también ratificaron el respaldo y solidaridad al pueblo del comandante eterno, Hugo Chávez Frías, que libra como Nicaragua una intensa batalla por su identidad, su soberanía e independencia.

"Hoy cuando estamos celebrando un hito histórico, uno más de nuestros pueblos, el 11 de enero día de la amistad y la fraternidad entre los pueblos de Nicaragua y Venezuela. Es realmente un sentimiento de agradecimiento, de orgullo, es un verdadero privilegio saber que no estamos solos y que sepa Nicaragua que tampoco está sola, que cuenta con Venezuela, con el gobierno y el pueblo venezolano en estos momentos que uno se asombra que haya países en América Latina y el Caribe que estén contrarios, gobiernos contrarios a sus propios pueblos, a su propio espíritu, a su propia esperanza, gobiernos que traicionan la herencia de nuestros próceres y nuestras heroína, es verdaderamente insólito, pero la tranquilidad que le da a uno saber que los pueblos de América Latina y el Caribe no se han rendido, ni se rendirán jamás y lo estamos viendo hoy en Chile, en Bolivia, en Ecuador, en Brasil, en Cuba y en tantos países”, subrayó el embajador venezolano Javier Arrúe.

El diplomático agradecimiento a Nicaragua por todo el apoyo mostrado a las familias venezolanas que luchan por su autodeterminación y soberanía frente al imperio norteamericano agresor.