La compañera vicepresidenta Rosario Murillo, afirmó hoy que el 27 de diciembre de 1974, con el operativo sandinista de la toma de la Casa de Chema Castillo, en Managua, el pueblo nicaragüense nació a  una nueva vida, con la esperanza de que el triunfo estaba cerca .  

Hoy es 27 de diciembre, hace 45 años se rompió el silencio, concluyó el periodo llamado de acumulación de fuerzas en silencio”, recordó en su mensaje de este mediodía.

Señaló que todos en Managua, en Nicaragua entera, “despertamos a una nueva vida, la vida con esperanza de que el triunfo sobre la ignominia, sobre la opresión, sobre la opresión, sobre los crímenes de la dictadura somocista, se acercaba”.

Dijo que ese “un día que nunca olvidaremos los que tuvimos el privilegio de vivirlo, cuando sonaron las voces en las emisoras de la dictadura, las voces de los mismos  locutores que lanzaban oprobio contra los patriotas, contra el sandinismo, todos los días, cuando sonaron las voces dando lectura, dando lectura a los documentos y a las propuestas liberadoras del Frente Sandinista de Liberación Nacional”.

Digo que despertamos a una nueva vida, porque independientemente de que estuviéramos todos convencidos de que el fin se acercaba, y de que estuviéramos de una u otra forma trabajando para acercar el final de la tragedia, porque vivíamos una tragedia, como pueblo, como nación, una vergüenza ante el mundo”, prosiguió al destacar el impacto de esa epopeya sandinista.

Todos sabíamos que se acercaba el final pero lo vimos, lo tocamos ese día y luego cuando se dio el tránsito de los buses con el comando por la carretera norte, y cómo miles de hermanas y hermanos salieron, rompiendo el miedo, rompiendo el silencio también, a saludar a los guerrilleros, a los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional que habían apuntado para las páginas de la historia, una epopeya, una epopeya más”, añadió.

Más adelante destacó el valor y la fortaleza de los principios sandinistas que mantuvieron viva la lucha hasta la victoria final.

Cuánto valor, cuánto coraje, cuánta coherencia, cuánta consecuencia.  Porque, de verdad, si algo tenemos los sandinistas nuestra consecuencia cotidiana con los principios y valores del sandinismo, que son también principios que se encuentran con los principios cristianos, porque todos venimos de hogares y de familias cristianas”, resaltó.

Instó a mantener “las banderas en alto, las banderas cada vez más en alto, en aquellos tiempos y en estos tiempos, porque la consecuencia con los valores, con los ideales, con los propósitos, la consecuencia es cotidiana y es de las mayorías”.

Traidores se vendieron al diablo

También se refirió a los malos hijos de Nicaragua, que han tratado de sembrar el odio y la incertidumbre en la nación nicaragüense que solamente quiere paz.

Son unos puchos los traidores, los cobardes, como decía el Comandante Tomás, los traidores y cobardes, los que se vendieron, los que se rindieron por menos de 30 monedas. Por menos de 30 monedas. Los Judas que por cinco bollos, como dice el pueblo, entregaron el alma al diablo”, sentenció.

Vendieron el alma al diablo. Yo me pregunto, siempre lo digo, me pregunto cómo pueden verse en el espejo. Cómo pueden verse en el espejo, cuando se levantan, esos puchos, esos traidores, esos cobardes, esos que vendieron el alma al diablo, los vendepatrias”, añadió.

Dijo que esos se suman a los vendepatrias de siempre “pero con más deshonra, con más deshonor,  porque venían de otros orígenes”.

Bueno, decíamos la consecuencia es cotidiana, la firmeza es cotidiana, todos los días elevamos banderas, todos los días echamos raíces, todos los días fortalecemos la fe, la esperanza”.

Hemos vivido tanto, Dios nos ha dado el privilegio de vivir tanto y aprender tanto, de conocer tanto, y por eso decimos estamos bendecidos porque con tanta vida, con tanta vida y tanta historia sabemos que los triunfos, las victorias son de los que siempre luchan, no de los que traicionan, solo les queda la vergüenza de haber dejado de ser y de haber vendido el alma al demonio”, resaltó.

Cuánta historia, cuánto orgullo y cuanto sentido de patria, en tantos corazones en esta Nicaragua, Bendita, Digna y Siempre Libre”, destacó.

Dijo que las mayorías de Nicaragua están llenas de patria, patria, paz, porvenir y amor a Nicaragua.

Así que hace 45 años se rompió el silencio y desde hace 45 años en el fragor del combate, todos los días combatiendo y todos los días creciendo en valentía, en fortaleza, porque sabemos que la vida es lucha, y esabemos que la vida también nos trae circunstancias, unas para celebrar y otra para fortalecer la fe, la valentía, el coraje, el valor, que tenemos en grande”, puntualizó.

Instó a fortalecer esa fe, esa valentía, ese coraje, “en el nombre poderoso de Jesús porque Jesucristo nos enseñó a querer. Nos enseñó a amar y es el amor el que nos fortalece todos los días”.

El amor a nuestro pueblo, el amor a la justicia, porque todos, todos merecemos vivir mejor, vivir con bienestar, vivir con dignidad, trabajar seguros, aprender seguros, circular, caminar, seguros, contentos, todos merecemos vivir bien y vivir con amor como discípulos de Cristo Jesús, el Príncipe de la Paz, del cariño”, dijo.

Destacó que “Cristo Jesús que es el Príncipe de todos los cristianos sin excepción, en sus enseñanzas hemos encontrado la fuerza para emprender los caminos en medio de las dificultades y vencer las dificultades con amor, con ternura, con solidaridad, aplicando esos valores y esos principios cristianos”.

Unidos en fe y esperanza

Por eso decimos siempre estamos unidos en fe, en esperanza, en solidaridad y sabemos que esos valores son eternos, invencibles, y por eso sabemos que los caminos que hemos emprendido, que emprendimos hace décadas, ahí están, los vamos recorriendo y vamos victoriosos porque el amor nos anima y nos hace crecer cada día en el compromiso de convivir armoniosamente todas las familias de esta Nicaragua Bendita, de esta Nicaragua de Darío, de esta Nicaragua de Sandino y de esta Nicaragua de Jesucristo, nuestro Señor”, resaltó.

La compañera Rosario Murillo previamente reiteró el saludo “a las familias de nuestra Nicaragua bendita, siempre bendita, siempre llena de corazón, corazón bueno, siempre fuerte y digna, esta Nicaragua bendita, siempre libre, con conciencia de soberanía nacional que es nuestro tesoro”.

Con conciencia de dignidad y derechos. Con conciencia de nuestra condición de familias cristianas, de valores cristianos, de valores que nos unen como gran familia nicaragüense y que en nuestros hogares practicamos porque estamos llenos de amor al prójimo, llenos de amor entre nosotros y procurando fortalecer la armonía, la convivencia, la paz, la tranquilidad, todos los días”, reiteró.