La lucha contra los mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue, el chikungunya y el zika no sabe de fin de semana largo en Nicaragua.

En la capital, las brigadas de fumigación se dirigieron al distrito II, específicamente al barrio Bertha Calderón, donde se dispusieron a erradicar a los mosquitos adultos.

Las familias que se sumaron a la jornada, aplaudieron la disposición de las autoridades de salud e instaron a sus demás vecinos a permitir el ingreso a sus viviendas.

Está bien que vengan y está bien que apoyen a los muchachos que andan fumigando. Porque gracias a Dios aquí todavía no hay casos de dengue”, dijo doña Ángela Castillo, mientras esperaba que el insecticida surtiera efectos de su casa.

La doctora Karla Patricia Álvarez, epidemióloga del centro de salud Altagracia, manifestó que para potenciar el efecto de la fumigación, se debe complementar con la eliminación de criaderos a través de la constante limpieza de los hogares.

Es importante que en las casas cepillen las pilas tres veces por semana, además de eso que cepillen lo que es el barril, que hagan una inspección en el patio que si hay bolsitas de meneíto, tapitas de gaseosa, botellas, todo aquello que no nos pueda servir pero que pueda acumular agua”, comentó.

Insistió en que no hay que bajar la guardia en ningún momento, pues a pesar de que la temporada lluviosa ha pasado oficialmente, también se pueden generar charcos tras regar o bien con las lluvias esporádicas que caen durante estos meses.