En las instalaciones de la Embajada de Nicaragua en Honduras, el 6 de Diciembre se realizó el Novenario de La Purísima, en el cual participaron nicaragüenses residentes en Honduras y hermanos hondureños.

El nicaragüense Francisco Prado viajó más de 500 kilómetros, desde Tocoa, Colón, en la costa Norte de Honduras para elaborar el Altar; asimismo, aportó 100 naranjas para ser entregadas en el Brindis. También otro nicaragüense, Maycol Guerrero, aportó gofios, Novenas de la Virgen, ayote en miel, chicha traídos de Ocotal, así como las rosquillas somoteñas que fueron la delicia de los participantes.

Por su parte, Zulma Somoza, Compañera hondureña que estudió en Nicaragua, restauró la imagen de la Virgen que había sido donada a la Embajada por el Arquitecto Ríos hace 8 años.

El Brindis se entregó a los asistentes, quienes fueron agasajados con una Bolsa Turística con productos nicaragüenses elaborados en Masaya, Nicaragua: matracas, pitos, indios,cajetas, así como gofios, Novenas de la Virgen Concepción de María, ayote en miel, chicha, naranjas; finalizando con unos deliciosos tamalitos donados por Doña Liliana Borjas.

La Actividad se realizó con Devoción y Fervor a La Purísima Virgen de la Concepción, y los Cantos fueron coreados por los asistentes.

Queda la emoción de haber cumplido con la Tradición Católica más importante de Nicaragua en este pedacito de Suelo Patrio en la Patriade Morazán, Tierra Hermana Centroamericana que también cantó y alabó a la Virgen María, Madre de Nicaragua y de Honduras, también.