Al son de folklore y mariachis, las 111 auxiliares de enfermería que laboran en el Hospital Bertha Calderón Roque celebraron su día, acompañadas por la dirección de ese centro asistencial.

Algunas de las auxiliares de enfermería recibieron reconocimientos y regalos de parte de la dirección del Hospital destacando su ardua labor durante años a favor de las mujeres nicaragüenses que son atendidas a diario.

Luz Sandino, quien desde hace varios años trabaja como auxiliar de enfermera indica que ella ha crecido personal y profesionalmente.

Ser auxiliar de enfermería “me ha servido de mucho porque puedo ayudar a las personas cuando más lo necesitan. Aprendo muchas cosas que las pongo en práctica con mi familia y con la gente del hospital. Agradecemos al hospital porque año con año nos dedican este día especial. Mi compromiso es mejorar y seguir adelante”, explicó Sandino.

La jefa del departamento de enfermería, Ana Martínez, explicó que las auxiliares de enfermería son el brazo derecho de las enfermeras. “Ellas son nuestros bazos derechos, son nuestras auxiliares de enfermería y confiamos innegablemente en la labor que están realizando dentro de la institución”.

“La auxiliar de enfermería es la columna vertebral, es con la que nosotras contamos para poder desempeñar nuestras funciones y dar una atención de calidad a nuestros pacientes y para poder cumplir con todas las políticas de salud que el gobierno está orientando”, manifestó Martínez.

“La auxiliar de enfermería, al igual que la enfermera, está en sintonía para poder brindar esa calidad de atención que nuestro gobierno nos está diciendo y que nuestro pacientes nos están demandando”, añadió Martínez.

Algunas de las auxiliares que fueron homenajeadas por su trayectoria, dijeron sentirse contentas con su profesión porque les permite estar en contacto con las mujeres nicaragüenses que merecen una buena atención en los hospitales y centros de salud.

Indiana Morales, quien fue estimulada por su entrega a su profesión, expresó que su compromiso es “seguir siempre ayudando al prójimo con más esmero, más amor para que se sienta agradecido de nuestra labor que le damos”.

Por su parte Mercedes Gutiérrez, quien cumplió 30 años de servicio, dijo que durante todo ese tiempo a aprendido a convivir con sus compañeras de trabajo y dar una buena atención a las mujeres que se atienden en el hospital.

“En medio de todos los problemas me gusta siempre servir”, afirmó Gutiérrez tras recibir su merecido reconocimiento.