En medio de una atención superlativa de viajeros de todo el mundo hacia Cuba, La Habana ?la capital- llega a sus 500 años de fundada este 16 de noviembre, para corroborar su indiscutible atractivo.

Restaurantes, instalaciones sociales, escuelas y otros establecimientos reabren sus puertas para festejar la fecha, mientras la música y el baile acompañan en todos los lugares una fecha tan significativa que ahora comparten cubanos y extranjeros.

Muchos son los turistas, de todas partes del mundo, que deambulan por las calles, por los rincones más insospechados, y se suman al jolgorio.

Declarada entre las siete Ciudades Maravilla del Mundo, La Habana justifica ese y otros muchos reconocimientos no solo por su belleza y movilidad, sino por las tradiciones de su gente.

El paisaje urbano bien conservado, gracias a la Oficina del Historiador de la Ciudad (Eusebio Leal) y a las serias intenciones del Ministerio de Turismo (Mintur) y otras instancias ciudadanas, permite un panorama al estilo de una Babel, con personas de todas partes.

Fundada definitivamente en 1519 a la sombra de un frondoso árbol, una Ceiba, La Habana, capital de Cuba, devino de repente como una ciudad muy cosmopolita cargada de viajeros de todos lados, en busca de conocerla mejor.

Un ambiente delicioso, se respira en sus calles por donde pasean gente llegada desde cualquiera de los cinco continentes, hablando su idioma, pero compenetrándose con los capitalinos de la única manera posible: mediante la cordialidad.

Cuba, y La Habana como esencia de esencias, representa a un pueblo muy mezclado, donde las principales procedencias lo constituyen lo español y lo africano, pero también confluyen lo chino, haitiano, alemán, francés, hebreo y de otras muchas partes.

La Villa de San Cristóbal de La Habana, como realmente es su nombre, se fundó un 16 de noviembre de 1519 a orillas del Puerto Carenas, luego de que en 1515 tuviera un asentamiento inicial en la costa sur del país.

Esta primera ciudad en la zona occidental insular la definen los historiadores como un lugar de grandeza debido a sus monumentos y por una escala humana relacionada mediante sus valores patrimoniales únicos, donde se asientan cinco siglos de historia.

La bahía se conformaba en punto de reunión de toda la flota española en su viaje hacia la metrópoli llevando riquezas de todo el hemisferio occidental, custodiadas estas flotas por barcos de guerra, bajo el constante asedio de piratas y gente de todo tipo.

Visto su atractivo particular de urbe invadida en 1555 por piratas y en 1792 por la flota inglesa, sus murallas y refugios, conservan pedazos, piedras y vestigios de mucho valor para los viajeros.

Toda su riqueza fue premiada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) al declararla Patrimonio de la Humanidad en 1982.

Es la capital de la República, abarca completamente 732 kilómetros cuadrados y posee 15 municipios de los cuales nueve son totalmente urbanos, de ellos 4,5 kilómetros cuadrados pertenecen a la parte vieja, la más interesante (con 2,2 kilómetro en el eje recreativo-histórico).

Se trata del eje del turismo en Cuba, pues por sus calles se pasean más del 90 por ciento de todos los viajeros que llegan al país tanto en plan de descanso como en negocios o atención médica.

De ahí que hoy, el panorama de una ciudad rejuvenecida, a pesar de las dificultades propias de una urbe de su magnitud, establezca las pautas contra las fealdades, los problemas y a favor de una tradicional ciudad que a todos gusta.