El magistrado de la Corte Suprema de Justicia Rafael Solís afirmó que será el Poder Judicial, quien redactará la propuesta de reforma a la Ley 779 o Ley Integral Contra la Violencia hacia la Mujer, misma que será votada o rechazada por la Asamblea Nacional.

“Lo que estamos pensando es que la iniciativa de ley la trabaje la Corte Suprema de Justicia, eso es cierto, ayer me dijo la Presidenta de la Corte que esa era la idea, que nosotros mismos hiciéramos la iniciativa, porque están en otros menesteres tanto el Poder Ejecutivo, como el Poder Legislativo, que tomáramos nosotros la iniciativa de ley de enviar la reforma a la 779, a mi me pareció bien”, dijo Solís.

La reforma a la ley 779 se plantea que debe incorporar la figura de la mediación en aquellos delitos considerados menores, pero en casos de feminicidios, violaciones o agresiones sexuales.

Agregó que aún falta que el tema se discuta en Corte Plena, a fin que se logre el consenso general de todos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Subrayó que particularmente apoya una reforma en aquellos casos que estén tipificados como delitos menores.

“Es un proyecto breve, corto y fundamentalmente lo que trata es de restablecer la mediación, esa es la idea que hay y creo que la Corte va a estar de acuerdo con eso, una vez que lo discutamos lo mandamos a la Asamblea Nacional”, agregó el magistrado judicial.

En la CSJ existen diversos recursos contra la Ley 779, algo que Solís considera no es ningún obstáculo para preparar el proyecto de ley.

Pero que se logre aprobar en el Poder Legislativo está difícil, si tomamos en cuenta el criterio de algunos legisladores, como el compañero Carlos Emilio López, quien considera que la aplicación de la ley debe dársele un tiempo prudencial y después analizar si cabe hacerle cambios.

“Hasta este momento la Asamblea Nacional no ha recibido una iniciativa de reforma a Ley Integral Contra la Violencia hacia la Mujer, si eso llegase a ocurrir, una vez que sea presentado formalmente la iniciativa de reforma, pues la analizaremos en la Asamblea Nacional y trataremos de aprobar o no aprobar una reforma, que vaya en consonancia con la constitución y con el proceso de restitución de las mujeres, que hemos iniciado en Nicaragua”, opinó López.

Recordó que la mediación es una figura importante para resolver conflicto, pero en Nicaragua es aplicable en el tema laboral, en lo mercantil y lo civil, pero no es válido para los delitos relacionados a la violencia intrafamiliar.

No aceptan la mediación

Deborah Grandison, Procuradora Especial de la Mujer, considera que no debe haber ninguna reforma a la Ley 779, porque la misma se hizo en base a la realidad de violencia que viven las mujeres.

Las palabras de Grandison se dieron durante la realización de un seminario organizado por la Comisión de la Mujer y Familia de la Asamblea Nacional, en la que participaron mujeres organizadas en la Comisaria de la Mujer, que se encargan de promover la ley 779 en las familias nicaragüenses.

Indicó que no acepta la mediación, porque precisamente el año pasado 8 mujeres que aceptaron mediar con sus agresores, posteriormente fueron asesinadas.

“Nosotros hemos visto que después de una mediación, tenemos varios casos de mujeres que en los últimos cinco años realizaron mediación y terminaron siendo víctimas de feminicidios, el año pasado tuvimos 8 casos”, dijo Grandison.

En iguales términos se declaró la Comisionada Mayor Erlinda Castillo, Jefa de la Comisarías de la Mujer, que alegó que se debe dar más oportunidad a que la ley sea aplicada en el país.

"Esta bien fresca la situación como para hablar de reforma, de cambios y habría que ir a preguntarle a ese 52 por ciento de mujeres que somos en Nicaragua, si realmente queremos mediación", opinó Castillo, quien reveló que ya son 24 feminas las que han fallecido a consencuencia de la violencia intrafamiliar en los primeros meses del 2013.