Casi 5.000 pinturas rupestres bien conservadas fueron descubiertas en cuevas de la sierra de San Carlos, una zona del estado mexicano de Tamaulipas (noreste) donde no se conocía presencia de grupos prehispánicos, difundió este jueves el Instituto Nacional de Antropología (INAH) en su sitio electrónico.

Los expertos no han logrado todavía precisar la antigüedad de las pinturas al no hallar ningún objeto que se pueda asociar al contexto de su época, pero el INAH destacó que es posible tomar y analizar muestras de los pigmentos para establecer una fecha aproximada.

Las 4.926 pinturas fueron descubiertas durante una investigación de la arqueóloga Martha García Sánchez en un área del municipio de Burgos (Tamaulipas).

Las imágenes fueron elaboradas en 11 sitios localizados en cuevas y cañadas de la sierra de San Carlos por "al menos tres grupos de cazadores-recolectores de la región: guajolotes, iconoplos y pintos", explicó el INAH.

No obstante, el Instituto apunta a que por esa zona también se movían otros grupos como los cadimas, conaynenes, mediquillos, mezquites, cometunas y canaimes.

En un solo sitio, la Cueva de los Caballos, se registraron más de 1.550 imágenes.

La arqueóloga García Sánchez, que tuvo conocimiento de la existencia de las pinturas en 2006, reveló estos detalles de su investigación durante el segundo Coloquio de Arqueología Histórica que se realiza en el Museo Nacional de Historia de México hasta el viernes.

La importancia de estas pinturas "radica en que con base en ellas hemos podido documentar la presencia de grupos prehispánicos en Burgos, donde antes se decía que no había nada, cuando en realidad estuvo habitado por una o varias culturas", resaltó García Sánchez.

Las pinturas dejan entrever que las actividades de esos grupos nómadas se concentraban en la caza, pesca y recolección pero también se observan imágenes religiosas, astronómicas y representaciones de flora y fauna.

"La mayoría de estas pinturas tiene un grado de conservación impresionante", se felicitó la arqueóloga.

El hallazgo puede arrojar luz sobre las culturas que habitaron esa zona de México.

"Estos grupos escaparon al dominio español por casi 200 años (...) huían a la sierra de San Carlos donde tenían agua, plantas y animales para alimentarse. Los españoles no se metían a la sierra y sus cañadas", expuso la arqueóloga.