Existen probabilidades de que con la entrada tardía del invierno en Nicaragua, basados en experiencia de años anteriores, se provocaría “una canícula benigna”, propiciando condiciones favorables para la siembra durante la primera etapa del período lluvioso.

Un segundo período sería más complicado de predecir, pues se estaría a la expectativa del efecto barrera que se produce en el polo norte, según información proporcionada por José Antonio Milán Pérez, experto en temas medioambientales y cambio climático, durante una conferencia de prensa ofrecida en la Alcaldía de Managua este miércoles.

El experto manifestó, que lo más recomendable para los productores es dar tiempo a la caída de las primeras precipitaciones, tal como lo han estado haciendo, debido a su conocimiento “empírico” del clima en Nicaragua.

“Yo creo que nuestros productores son muy inteligentes en esto (…) la posición de los productores ha sido no sembrar, hasta que no caigan las primeras lluvias. Incluso ellos no han estado muy preocupados por la demora del inicio del invierno”, apuntó.

Asimismo, manifestó lo ideal sería iniciar cosecha de postrera inmediatamente de una buena cosecha de primera, si el caso se diere.

La condición climática de este año es neutral, sin la presencia de los fenómenos de El Niño y La Niña, lo que apunta hacia un invierno bajo condiciones típicas. El experto auguró que el retraso del invierno podría prolongarse una semana como máximo, y recordó que el año pasado se presentó una temporada húmeda normal, a pesar también que existió demora.

El fenómeno conocido como Monzón de Indochina, una onda tropical que afecta el Pacífico, pasa sobre Panamá y continúa hasta el Atlántico, ha sido monitoreada desde el 17 de mayo, fecha cuando se presentaba bastante activo como un centro de bajas presiones a 400 km al suroeste de Nicaragua.

Tal situación provocó una gran cantidad de vientos secos y unidos en altura, en contraposición a los vientos alisios insipientes, provenientes del mar caribe, limitando la entrada de las primeras precipitaciones que son acarreadas por la zona de convergencia intertropical.

Para el 20 de mayo, el Monzón provocó calor, un cielo despejado y con alta tensión de vapor, típico del Monzón, señaló Milán. Para este miércoles 22, el Monzón ha presentado un declive hasta su posición normal, a pesar de mantener el centro de bajas presiones, quedándose estático en Panamá y siendo superado por el sistema de convergencia intertropical.

La zona de convergencia intertropical, ya se ubica muy cerca del nicaragüense Río San Juan y trae consigo una onda tropical, por lo que existe más del 70% de probabilidades de importantes lluvias dentro de las próximas 48 horas, que marcarían el inicio del invierno en Nicaragua.

El fenómeno monzón se presenta permanentemente durante todo el año, se origina en Indochina, atraviesa Panamá, y continúa por el Atlántico. La condición anómala que se presenta este año, es que ese mismo fenómeno produzca un centro de bajas presiones “como si se tratara de un pequeño ciclón en el Pacífico”, indicó Milán.