El presidente de Bolivia, Evo Morales, acusó hoy a Estados Unidos de utilizar a su agencia de cooperación (USAID) como "instrumento de inteligencia y de control político" en el país andino, lo que justifica su reciente expulsión de territorio boliviano.

"No benefician, sólo dividen a las organizaciones campesinas indígenas originarias (...) Mediante Usaid financian marchas para conspirar contra la democracia en Bolivia", dijo Morales en una entrevista con la cadena CNN en su sede central de Atlanta (EE.UU), a donde viajó para entrevistarse con el ex presidente Jimmy Carter.

El Gobierno boliviano anunció el pasado 1 de mayo su decisión de expulsar a la agencia estadounidense de cooperación internacional tras acusarla de injerencia política y conspiración, denuncia que el Gobierno de Estados Unidos ha rechazado.

Sobre el dinero que Usaid ha destinado a Bolivia, y que según Washington fue de 2.000 millones de dólares en los últimos 50 años, el mandatario boliviano sostuvo que de ese monto "apenas dan el 10 ó 15 % al tema de inversión, el resto de la plata son gastos administrativos o de carácter espionaje".

Bolivia y EE.UU no mantienen relación a nivel de embajadores desde 2008, cuando el Gobierno de Morales expulsó al entonces embajador estadounidense, Philip Goldberg, bajo acusaciones de conspiración, y Washington respondió echando al embajador boliviano Gustavo Guzmán.

Ese mismo año el gobernante también echó a la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA por sus siglas en inglés) con el mismo argumento de conspiración.

En la entrevista al servicio en español de la CNN Morales también habló sobre la demanda que su país ha interpuesto contra Chile ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya para reclamar una salida soberana al Pacífico perdida en una guerra a finales del siglo XIX.

El presidente criticó las "enormes contradicciones" de su homólogo chileno, Sebastián Piñera, a quien acusó de decir, por una parte, que "quiere buscar soluciones útiles, factibles, concretas para Bolivia", y por otra, que su país no cederá "ni un metro cuadrado" de soberanía.

"Estas enormes contradicciones de Piñera hacen una mala imagen a Chile", aseveró.

Negó que si la demanda marítima no concluye con una solución satisfactoria para su país se vaya a llegar a un conflicto armado con Chile porque "Bolivia es un país pacifista por Constitución".

"Eso no significa que podamos permitir nuevas invasiones, Bolivia por supuesto tiene el derecho a defenderse, pero tampoco (va a) provocar", agregó.

Preguntado también sobre el conflicto que desde hace dos semanas mantiene a su Gobierno enfrentado con la Central Obrera Boliviana (COB) por mejoras en las pensiones de jubilación, señaló que las exigencias sindicales son "insostenibles".

"Que yo sepa en ninguna parte del mundo se jubilan con el 100 % (del salario, tal como exige la COB). No es sostenible, es discriminatorio frente a la gente que gana poco", argumentó el presidente.

Además, descartó que las movilizaciones y bloqueos de carreteras organizados por los sindicatos en las últimas dos semanas sean comparables con las que él protagonizó cuando era líder de los cocaleros en el Chapare, en la región central de Cochabamba.

"Mi lucha no era solamente por un sector social, era por dignidad y soberanía, no por la hoja de coca, no por un salario. Nunca nosotros afectamos a instituciones del Estado, nunca jamás, pero en esta movilización de la COB han decidido (incluso) tomar aeropuertos y sus bases no les respaldaron", agregó.