Las computadoras se encontraban almacenadas en tres bodegas y un microbús color azul placas de Carazo 7422, el cual aparentemente estaba presto a salir hacia Costa Rica.

Al momento de ingresar, la policía forzó los portones de las bodegas y realizó varios disparos al aire para evitar la fuga de las personas en el lugar. También se hizo uso de la técnica canina.

En el sitio donde se encuentran los equipos tecnológicos robados, funcionó hace poco tiempo una estación de chequeo de emisión de gases y taller de mecánica, el cual se ubica a la altura del kilómetro 34 en el empalme Las Flores-Catarina en el municipio de Masaya.

También se encontraban dos motocicletas, una marca Turín con placas 46081 y otra marca Génesis, color negra sin placas, las cuales supuestamente iban ir guiando al microbús en su recorrido hacia la frontera sur con Costa Rica.

En el operativo policial se detuvo al cubano-costarricense Luis Reynaldo Hernández Origuela, quien había ingresado desde el miércoles a Nicaragua para comprar un lote importante de computadoras a 300 dólares cada una, cuando su precio real ronda los 900 dólares.

Al lugar  se hizo presente la Directora de la Policía Nacional, Primer Comisionada Aminta Granera, quien reiteró que las fuerzas de inteligencia siguen investigando cada uno de los eslabones del hecho, para dejar completamente resuelto el caso.

Cinco detenidos

Granera manifestó que la Policía Nacional y cada uno de sus miembros no “tolerará” este tipo de robos, bajo ninguna circunstancia.

“Hemos estado trabajando sin cesar día y noche hasta encontrar la mercancía. Tenemos cinco detenidos hasta el momento en  Auxilio Judicial y esperamos en las próximas horas tener el resto de personas que nosotros tenemos indicios que participaron en este hecho”, dijo Granera.

Entre los detenidos se encuentra Hernández y cuatro nicaragüenses, número que podría incrementarse en las próximas horas, ya que la madrugada de este viernes se realizaron movimientos investigativos en el barrio Reparto Schick, lugar donde estaba hospedado el cubano costarricense.

Granera hizo un público reconocimiento a los oficiales de la Dirección de Auxilio Judicial, a los detectives de inteligencia por encontrar con la mercadería en pocos días.

“Quisiera rendirle un homenaje, soy testigo de cómo han trabajado sin escatimar esfuerzo día y noche. Tenemos la mercadería, tenemos cinco detenidos y estamos trabajando, no queremos dar más detalles, porque queremos concluir y ver si hay más personas involucradas”, dijo.

“Quiero decirle a la familias nicaragüenses que la Policía nicaragüense no está dispuesta a tolerar este tipo de acciones, no es común que en Nicaragua se den este tipo de acciones y por no ser común ha sido una conmoción en nuestra sociedad y nos ha sacudido también a la policía nacional como institución en el compromiso que tenemos por la seguridad de los y las nicaragüenses”, dijo Granera.

Agregó que realizarán las coordinaciones con las autoridades policiales de Costa Rica, a fin de encontrar posibles nexos con bandas delincuenciales de ese país, debido a que parte de la mercadería estaba siendo comprado por un ciudadano que reside permanentemente en esa nación.

Rosario de delitos

Trascendió que Hernández Origuela está involucrado en una serie delitos cometidos en Nicaragua, entre ellos el secuestro a un estudiante de la Universidad Americana en junio del 2009, también se le menciona vínculos con el robo de un camión cargado de telas de una empresa textil ubicada en Masaya.

El cubano-costarricense al momento de ser sorprendido por las autoridades policiales, intentó escapar cruzándose un muro de considerable altura, pero para su mala suerte se cayó, resultando con una fuerte fractura en su pierna derecha.

La propia Primer Comisionada Granera ordenó su traslado al hospital Carlos Roberto Huembes para ser atendido por los galenos, teniendo una fuerte vigilancia por ser un elemento importante en las investigaciones.

El propio detenido confesó ante los medios de comunicación del Poder Ciudadano, que fue contactado por un nicaragüense, quien le habría ofrecido una parte de la valiosa mercadería, valorada por la empresa Comtech en más de un millón de dólares.

“Solo vine a comprar la mercadería, estaba en Costa Rica y vine a comprar la mercadería en 19 mil 800 dólares estoy pagando a ellos por una parte de la mercadería. Yo sabía que era robada, desde el primer momento que me la están dando en 300 dólares (cada computadora) yo sé que la mercadería es robada, pero yo le pregunte a ellos (a los vendedores ilegales) y ellos me dijeron que la habían sacado de una bodegas”, fueron parte de las declaraciones de Hernández al tratar de explicar su involucramiento en este caso.

En horas de la madrugada peritos policiales realizaban el recuento e inventario de las computadoras, de acuerdo al registro y factura de compra proporcionada por la empresa Comtech, cuyos representantes no se habían hecho presentes.

Se espera que esta mañana se brinden mayores detalles de todas las aristas de este tipo de asaltos, que ocurren muy a menudo en otras naciones centroamericanas, pero no en Nicaragua.