INTERVENCIÓN DE LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA DE NICARAGUA EN LA REUNIÓN TÉCNICA SOBRE COOPERACIÓN PARA EL DESARROLLO, ORGANIZADO POR LA AGENCIA INTERAMERICANA PARA LA COOPERACIÓN Y EL DESARROLLO (AICD) Y EL CONSEJO INTERAMERICANO PARA EL DESARROLLO INTEGRAL (CIDI)
31 DE OCTUBRE DE 2019

Muchas Gracias Señora Presidenta.

El Gobierno de Nicaragua agradece a la distinguida Embajadora de México, Luz Elena Baños, Presidenta de la Junta Directiva de la Agencia Interamericana para la Cooperación y el Desarrollo (AICD), por la presentación de su Informe sobre el Estado de la Cooperación y el Desarrollo de los programas y proyectos de la agencia.

Al hacerse una vista panorámica de la evolución de la cooperación internacional, nos lleva a la conclusión de que se hace necesario la definición de un nuevo mecanismo de cooperación más estructural que asistencial, para promover el desarrollo sostenible de nuestros países. De ahí radica la necesidad de que la cooperación no sea utilizada como arma de agresión, en forma de medidas unilaterales, ilegales, y arbitrarias, violatorias de los principios del Derecho Internacional, de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y de la OEA y del derecho de los pueblos a la libre determinación.

Con esas medidas ilegales y arbitrarias quienes las promueven, pretenden cercenar la Dignidad y el Derecho de los Pueblos al Desarrollo Justo y Sostenible.

En el año 2007, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de la República de Nicaragua lanzó el Plan Nacional de Desarrollo Humano, con el objetivo de promover el crecimiento económico con estabilidad macroeconómica y destinada a orientar objetivos específicos relacionados con el empleo, la reducción de la pobreza, la igualdad, la nutrición, el acceso a la salud y la educación, la seguridad ciudadana, la productividad, la promoción de las inversiones y el comercio, entre otros; afirmando como premisa fundamental, la necesidad de reconstruir la capacidad del Estado de Nicaragua como actor de desarrollo y no meramente un observador, como lo había sido durante los 16 años de gobiernos anteriores.

La cooperación internacional, principalmente de fuentes bilaterales ligada a intereses políticos y aplicada discrecionalmente, con una participación limitada del Gobierno, fue redirigida y se priorizó la ayuda multilateral, procurando complementar el programa de inversión pública y generando resultados positivos de cara al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los 17 ODS.

Nicaragua logró reducir la pobreza general de 48.3% en 2006 a 24.9% en 2017, mientras que la pobreza extrema cayó de 17.2% a 6.9%. Nicaragua continúa siendo reconocida como el país más seguro de Centroamérica con una tasa de homicidios de 7 por cada 100,000 habitantes.

La igualdad de género mejoró consistentemente desde 2007, con el país actualmente clasificado como el número 6 en el mundo por el Foro Económico Mundial y el primer país encaminado a cerrar la brecha de género en los próximos 16 años. La esperanza de vida ha aumentado, junto con el acceso a la educación y la cobertura de salud gratuita y de calidad. Se ha reducido la mortalidad infantil y materna, así como la prevalencia de enfermedades infecciosas graves como la leishmaniasis, el dengue, la malaria, la tuberculosis, la neumonía, entre otros.

En términos económicos, el PIB per cápita ha crecido de US$1,204.00 en 2006 a US$2,160.60 en 2017. La inversión extranjera directa aumentó de US$282 a US$1,466.20 millones y las exportaciones de US$1,946 a US$5,186.4 millones durante el mismo período y el empleo formal creció de 420,316 a más de 920,000.

Lo anterior fue facilitado por un programa de desarrollo de infraestructura de transporte, telecomunicaciones, energía eléctrica, puertos y aeropuertos, vivienda, agua potable y saneamiento, sin precedentes en toda la historia de Nicaragua.

Aunado a ello, se han desplegado una serie de programas sociales innovadores cuyo propósito principal ha sido y continúa siendo, la inclusión de todos los sectores de la población en los esfuerzos de desarrollo, en pie de igualdad, dignidad y esperanza.

Los éxitos alcanzados por Nicaragua han sido reconocidos por los organismos internacionales y fueron posibles a través de una efectiva alineación y armonización de la cooperación internacional con el modelo de desarrollo implementado por el Gobierno de Nicaragua, garantizando además un grado de cumplimiento  superior al 90% en la ejecución de los programas y proyectos, transparencia en la administración de los recursos, garantías de seguridad jurídica, protección del medio ambiente y respeto a los derechos de pueblos indígenas y afrodescendientes. 

El reto de continuar generando progreso y bienestar perdura en Nicaragua y es el objetivo principal del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional. Por ello, rechazamos la práctica de obstaculizar el acceso de los países a los recursos de la cooperación internacional, por cuanto constituye una flagrante violación a las normas internacionales y los derechos de nuestros pueblos.

El Gobierno de Nicaragua se une a los países  de la región que hacen un llamado para una mayor y más efectiva cooperación internacional para la lucha contra el cambio climático, procurando reducir la emisión de gases de efecto invernadero, la deforestación de los bosques y el aprovechamiento sostenible de nuestros recursos naturales, bajo un esquema de responsabilidad compartida, pero diferenciada. Nicaragua ha cambiado su matriz energética de 26% de aprovechamiento de energías renovables en 2007 a 62% en 2019, asimismo, tiene como meta reducir las emisiones de dióxido de carbono en 11 millones de toneladas entre 2020 y 2025.

Consideramos es urgente evitar que las temperaturas globales superen los 1.5 grados centígrados y los países industrializados deben reforzar sus compromisos de cooperación con las acciones de adaptación, mitigación y pérdidas y daños causados por el cambio climático.

 

Señora Presidenta,

Nicaragua aboga por la democratización de las relaciones internacionales, procurando sean más justas, solidarias y complementarias, que permitan la apropiación y armonización de la cooperación internacional a las prioridades que cada país establece en el ejercicio de su soberanía.

Consideramos además importante potenciar la Cooperación Sur-Sur entre los países de la región como expresión concreta de la solidaridad y complementariedad, con el objetivo de intercambiar experiencias y buenas prácticas, mejorar la productividad, aprovechar oportunidades y fortalecer capacidades entre nuestros países.

Muchas Gracias Señora Presidenta