Trabajadores organizados en el Frente Nacional de los Trabajadores y la Confederación General Unión Nacional de Empleados (UNE- FNT), conformaron un comité de solidaridad con la fuerza laboral y pueblo de Venezuela, durante una breve pero emotiva ceremonia realizada este martes.

Durante el acto, en el que estuvo presente el embajador de la hermana República Bolivariana de Venezuela, José Javier Arrúe, se denunció el actuar intervencionista del imperio norteamericano sobre los pueblos de Nuestramérica y la inexcusable necesidad de la unión entre los pueblos latinoamericanos.

Domingo Pérez, secretario general de UNE, manifestó que Nicaragua guarda fuertes lazos de solidaridad con Venezuela y con el resto de pueblos del mundo que ha sufrido el arremeter del imperio norteamericano, citando como ejemplos a Palestina y Cuba.

“Hoy realmente nos estamos manifestando en la constitución de este comité de la municipalidad de Managua, para respaldar permanentemente la revolución bolivariana, contrarrestando la campaña mediática de los medios de comunicación y cualquier agresión que le fueran a hacer a la revolución bolivariana”, sostuvo.

Roger Cajina, secretario general de UNE-FNT en la Alcaldía de Managua, valoró la solidaridad incondicional de los trabajadores nicaragüenses, resaltando la disposición de los mismos por defender a la revolución bolivariana y latinoamericana.

“Nuestros hermanos trabajadores, nuestros trabajadores afiliados al Frente Nacional de los Trabajadores, por naturaleza, por (Augusto C.)Sandino, nuestra solidaridad es incondicional, (…) Una solidaridad, para seguir avanzando, una solidaridad para seguir fortaleciendo nuestra revolución latinoamericana, solidaridad para seguir saliendo de la pobreza”, manifestó.

Venezuela agradece el respaldo

Por su parte, el embajador de Venezuela en Nicaragua, agradeció infinitamente la solidaridad de Nicaragua en nombre de su pueblo, afianzando la esperanza en que la unidad de los pueblos garantizará el triunfo en su lucha por la soberanía.


“Yo creo que esto es un verdadero testimonio de solidaridad, de unidad y de lucha por la soberanía y la justicia, porque nuestros pueblos están pendientes (…) están esperando que cumplamos los verdaderos designios de justicia, de fraternidad, hermandad, de solidaridad que está surgiendo por toda América Latina y el Caribe”, indicó Arrúe.

Asimismo, reiteró la voluntad del pueblo venezolano por apoyar recíprocamente a Nicaragua. “Hasta la victoria siempre, con el pueblo venezolano, con el pueblo venezolano y con toda la fuerza y todo el optimismo y toda la contundencia de una lucha que no ha terminad durante 200 años y que seguiremos luchando por la dignidad y soberanía de nuestros pueblos”, subrayó.

La unidad de los pueblos es determinante

Asimismo, el embajador Arrué, señaló que la unidad de los pueblos del de Latinoamérica es determinante, una cuestión que no es opcional, “o nos unimos o desaparecemos como países”, añadió.

En ese sentido, aseguró que la solidaridad es “el grito de angustia, el reclamo de nuestros pueblos de América Latina y el Caribe”, que han sido excluidos por siglos y que urgen por la integración para acabar con la pobreza y la exclusión de millones de hombres y mujeres que durante la historia han sido invisibilizados.

Del mismo modo, señaló que el pueblo comienza a tener voz propia y comienzan a ser verdadero pueblo unido, sorteando las adversidades sin perder la conciencia, recordando las palabras del Comandante Daniel Ortega, cuando advirtió en los años 90 tras ser arrebatado al sandinismo de la dirección del Estado, pero que igualmente el pueblo gobernaría desde abajo.

“(…) tuvieron (los nicaragüenses) unas elecciones que perdieron, pero no perdieron el poder, ni la solidaridad, ni la unidad, ni la capacidad revolucionaria de luchar. Y lo demostraron en 2004 cuando regresaron al poder. Asimismo la solidaridad de los pueblos de América es la expresión de una esperanza que nunca se va a acabar, como nos lo señalaron Bolivar, Sandino, Martí, Fidel y ahora el Comandante Chávez que sigue al frente de estas luchas revolucionarias de América Latina y el Caribe”, concluyó.