El crítico e historiador cinematográfico Diego Galán estrena hoy en Cannes el documental "Con la pata quebrada", un recorrido paralelo entre el papel de la mujer y la imagen dada del mismo por la filmografía española, que permite constatar, según dijo a Efe, que hay temas no superados.

Esa radiografía de la historia de España a través de su cine, desde los años 30 hasta la actualidad, deja ver los retrocesos y avances en un camino narrado de manera cronológica y que tira de imágenes de archivo como espejo de lo acontecido.

El título parte del refrán "La mujer casada y honesta con la pata quebrada y en casa", y con extractos de 180 películas y documentales pasa por la apertura de los años de la II República, el triunfo del recato durante los primeros años de Dictadura, la supuesta liberación sexual llegada con el destape o la lucha por la igualdad.

Galán, exdirector del Festival de San Sebastián, se acercó a este documental más por interés personal que por un ejercicio de nostalgia histórica y, aunque admite habérselo pasado muy bien en el proceso, es consciente de que "el país no da una imagen muy saludable, no solo del pasado sino del presente".

El trabajo de documentación lo tenía relativamente hecho gracias a sus trabajos en "Queridos cómicos" (1992) y "Memorias del cine español" (1977), y el visionado final le hace concluir que "el cine siempre refleja la realidad, aunque no lo pretenda y no lo haga en primera instancia".

La mirada masculina que ha prevalecido durante años en la sociedad y en el cine español, "donde todavía hay muy pocas directoras", se ve por ejemplo en frases como "la belleza es la única forma de inteligencia que reconozco" o "el matrimonio es un suicidio castigado con cadena perpetua".

Y como sociedad, pese a los años pasados, el tratamiento actual en la gran pantalla de "temas que parecía que estaban superados y vuelven a renacer, como la violencia de género o el aborto", evidencia que no todo ha mejorado.

Cinematográficamente hablando, según Galán, se ha avanzado "sobre todo en técnica, calidad de imagen y de producto", pero se ha perdido ese contacto con el público existente en las películas populares.

Que el cine haya dejado de ser el entretenimiento básico, a su juicio, "viene del transcurso de la vida", no tanto por el hecho de que las películas hayan podido echar a la gente de los cines, sino porque se vean en otros formatos.

Y más allá de los vaivenes del sector, presentar este proyecto en la sección "Cannes Classics" del Festival, que se centra en clásicos restaurados y en documentales sobre cine, le ha supuesto a él "una sorpresa extraordinaria, una aventura que nunca había vivido ni volveré a vivir jamás".

Admite sorprendido, también, que este trabajo, producido por Enrique Cerezo y El Deseo, "puede tener una dimensión más amplia que la española" y, a escasas horas de que se proyecte por primera vez, dice que tiene ganas de ver las reacciones que vaya a ver en el pase oficial.