Con una alegre sonrisa, niños, padres y madres de familia recibieron las llaves de sus mejoramientos de emergencia, que fueron construidos por el Instituto Nicaragüense de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) en los municipios de Morrito y San Carlos, en el departamento de Río San Juan.

La gratificación para las familias es aún mayor cuando dan cuenta que participaron activamente, con mano de obra y una pequeña contribución económica, en la construcción de los módulos.

Además dijeron sentirse involucradas en el desarrollo de su municipio siendo participes de la estrategia de responsabilidad compartida, conforme la cual cumplieron con los requerimientos de salud, educación e inscripción de niños menores en el registro civil de las personas.

Los techos y paredes de cartón, ripios, zinc deteriorado y plástico de las humildes viviendas en las que solían habitar cambiaron por pequeñas construcciones de bloques, zinc nuevo y hierro, que brindaran seguridad y un poco de comodidad a cada familia, sobre todo en la época de invierno.

Junto con otras mejoras, como agua potable, electricidad, caminos, carreteras, puestos de salud y centros escolares, que el gobierno ha llevado hasta los municipios de Río San Juan, las familias se sienten acompañadas en su lucha contra la pobreza, cuya batalla le es reconocida al Gobierno Sandinista a nivel internacional.

Complementariedad y Responsabilidad Compartida generan cambios positivos en las comunidades

Sin lugar a dudas la estrategia de la responsabilidad compartida en el modelo de la complementariedad y alianzas entre gobiernos locales y gobierno nacional están generando cambios positivos e impactos significativos en la vida de miles de familias en el país.

Así la familia, que es el centro de las acciones que el gobierno ejecuta en diferentes ámbitos como salud, educación, vivienda, electrificación, producción, entre otros, recupera valores y autoestima, además desarrolla y fortalece capacidades para mejorar su nivel de vida.

Juana Duarte, Celia Velásquez y Eliza Peña, son jefas de hogar en el municipio de Morrito. Ellas participaron como protagonistas en la construcción de sus módulos de emergencia.

Juana Duarte, recuerda que su humilde vivienda no resistía los embates de la naturaleza, su familia se mojaba en el invierno y la casa era insegura.

La vida de la familia de Juana cambió radicalmente con el proyecto de mejoras de emergencia ejecutado por el Invur. Ella comenta que aportó a construir su vivienda con mano de obra y una contribución económica.

“Trajimos bloques, perlines, el zinc, las puertas, cemento. Yo vivía en una casita que se estaba cayendo y al tiempo de la lluvia nos mojábamos. Se me metían a robar lo poco que teníamos.

Ahora me siento dichosa, alegre, nunca he tenido una casa como esta que el gobierno me la ha dado”, asegura.

Celia Velásquez y Eliza Peña, comentan historias similares. Como madres de familia, ellas agradecen los esfuerzos que el gobierno realiza para mejorar el nivel de vida de miles de familias en todo el país.

Al mismo tiempo señalan que es importante cumplir con la estrategia de responsabilidad compartida, que garantiza la asistencia de los niños en las escuelas, los controles de salud y la inscripción de los mismos en los registros civiles.

“Ya hicimos el anexo de la sala y la cocina. Ese cuarto es seguro. Antes se nos metía el agua. Ahora mi casa es segura. Si nuestro hijo estudia tiene que tener un lugar seguro donde dormir y guardar sus cosas porque el invierno es difícil”, dice Eliza Peña, mientras sostiene en brazos y su hijo que va al preescolar.

Bertha Ramírez, una madre del Barrio Rubén Darío en el municipio de San Carlos, donde el Invur también entregó módulos de emergencia, comentó que gracias a ese proyecto la capacidad de centenares de madres aumentó.

“Aprendimos a hacer mesclas, batirla, hacer relleno, repello, el encalichamiento que se ocupa para el bloque, para la pared, técnicas de reforzamiento para que las paredes no se rompan”, comentó.

“Esa fue nuestra contribución para este proyecto y para eso nos capacitaron porque muchas no tenían esa capacidad ni conocimiento, lo fuimos adquiriendo cada día, y ahora nosotras tenemos conocimientos en la construcción”, explicó Ramírez.

Ahora, con sus módulos listos para habitar las mujeres concuerdan en que se les ha garantizado “más seguridad, más tranquilidad, ya nada de goteras a media noche ni de mover la cama de un lado para otro, sino que vamos a dormir tranquilo y vamos a hacer muy felices”.

Homenaje al General Sandino y a la madre nicaragüense

La entrega de los mejoramientos de emergencia se realizó en conmemoración al 118 aniversario del natalicio del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino y en homenaje a la madre nicaragüense.

Johnny Gutiérrez, Alcalde de San Carlos, expresó que en el marco de la complementariedad y alianzas entre el gobierno local y nacional, se continua con el compromiso de entregar más viviendas y mejoramientos a las familias, restituyéndoles el derecho a vivir en condiciones dignas y seguras.

“Estamos entregando las casitas, está compuesta la calle y hablamos de la Estrategia Vivir Limpio, Vivir Bonito; vamos por el camino correcto, sobre el Modelo Cristiano, Socialista, Solidario y las familias están contentas”, afirmó.

Por su parte Alba Medrano, Gerente Cooperación Externa del Invur, explicó que en el departamento de Río San Juan se han entregado 458 viviendas construidas en diferentes modalidades.

Medrano comentó que el Invur también promueve la estrategia de responsabilidad compartida entre las familias protagonista y el gobierno local, que asumen algunos costos y parte de la mano de obra.

El costo que cada mejoramiento de emergencia tiene alcanza los 2 mil 500 dólares, detalló Medrano.