En los Laureles Norte del Distrito VII de Managua las bendiciones están llegando en forma de programas sociales y eso es sinónimo de alegrías para las familias como la de doña María Beatriz Álvarez que se convirtió en protagonista de la vivienda digna número 164 que entrega el Gobierno sandinista con el apoyo solidario del pueblo y gobierno de Taiwán.

La alcaldesa de Managua Reyna Rueda manifestó que el gobierno local junto con el gobierno de Nicaragua que recibe el apoyo solidario de Taiwán, están devolviendo la esperanza a las familias que viven en condiciones de vulnerabilidad.

Estamos encantados de estar celebrando esta bendición a doña María, esta restitución de derechos que solo pueden ser posibles con un gobierno revolucionario, con un gobierno que tenga una alta sensibilidad en temas sociales y es nuestro gobierno que encabeza el comandante Daniel y la vicepresidenta compañera Rosario”, destacó Rueda al momento de dar la llave de la vivienda número 15 que se entrega en Laureles Norte, que también ha visto mejorada sus calles con pavimento, con parques y canchas deportivas, centros de salud.

Subrayó que el Frente Sandinista desde los diferentes espacios que administra está empeñado en cumplir los compromisos, en brindar respuesta a las demandas de la población.

Un pueblo puede tener demandas, pero si no escuchamos no hay restitución de derechos y nuestro gobierno, el comandante Daniel y nuestra vicepresidenta compañera Rosario van atendiendo cada una de las demandas, cada compromiso que han adquirido con este pueblo, es un presidente que ama a su pueblo”, indicó Rueda.

El embajador de Taiwán Jaime Chin-Mu Wu manifestó que para su país, para su pueblo es motivo de mucho orgullo poder contribuir a la felicidad del pueblo y sobre todo apoyar a un gobierno preocupado por el bienestar de las familias.

Nunca perdí la esperanza, siempre supe que con mi Gobierno sandinista me iba a llegar la bendición, porque recibir una vivienda es una bendición, por eso agradezco mucho al presidente Daniel Ortega, a la compañera Rosario Murillo”, dijo María Beatriz.

Los momentos vividos en la casa de esta señora fueron de mucha alegría, hubo piñatas y música de una banda filarmónica, lo que demuestra que las familias del barrio Laureles Norte celebran con mucho entusiasmo estos proyectos sociales.