Hay una laguna dentro del cráter de un volcán extinto donde se puede nadar, un volcán con un lago de lava, extensas playas para surfistas y cabañas para experimentar cómo se siente dormir en medio de un bosque tropical. Hay experiencias únicas en un país que todavía es virgen y auténtico, el lugar que aún existe.

Después de la primera media hora solitaria en la selva tropical, ya se inician a escuchar sus sonidos. Inicialmente escuchas un único sonido de fondo, luego gradualmente diferencias los unos de otros. Se escucha el trinar de un ave (hay más de 200), una rana distante, el susurro tenue y sempiterno de algún insecto. Cuanto más defines los sonidos individuales, más te das cuenta del silencio, amplio y perfecto, en el que están impresos.

Amplias aún más los sentidos, acercándote un poco más a la selva, un ligero rumor de alas me advierte que un colibrí está tomando el néctar de las flores anaranjadas de Ave del Paraíso.

Mientras, el murmullo distante, como el aullido de un perro, es en realidad un grupo de monos aulladores, que están sobre los árboles cercanos a donde me encuentro y parecen aproximarse.

reportaje

El balcón suspendido en el verde, entre el Océano Pacífico y el Lago de Nicaragua, de un lado mira hacia las poderosas olas de la costa, del otro lado sobre los increíbles volcanes gemelos de Ometepe, que surgen de las aguas del gran lago; es uno de los panoramas más espectaculares y completos que he visto en mi vida.

Pero no ha sido el único en este viaje. En Nicaragua, he visto borbotear un mar de lava en el fondo de la caldera de un volcán. Nunca pensé que existiera un lugar así (únicamente hay 5 lagos de lava en el mundo) y, en cambio, estaba ahí, poderoso e inquietante, en el corazón de la tierra.

He nadado sola en las aguas, suaves como la seda, de una laguna dentro de un volcán extinto. He caminado por una ciudad colonial, perfectamente conservada, fundada en 1524 por los conquistadores. He remado en un kayak, entre las 365 islas en el gran lago de Nicaragua y vi un mono perezoso, descansando sobre un árbol.

También he dormido en un lodge suspendido sobre un acantilado, en donde simplemente escuchas el poder del mar, y he comido un gran plato de pescado frito en la playa de los surfistas. Y finalmente, he estado en una terraza en el corazón de la selva, redescubriendo sus sonidos.

reportaje

Y ha sido únicamente una parte este mundo, la de la costa pacífica, pero el viaje podría continuar hacia el norte entre las colinas de café y cacao o hacia el Caribe, para nadar con las mantas o vivir en una isla donde viven sólo una docena de personas; o navegar en el río la selva tropical de los habitantes autóctonos o bien descubrir las islas del sur, que se asemejan a un jardín del Edén.

Experiencias únicas y magníficas, que desconocía. La ignorancia hace grandes cosas, cuando (y sólo) si se descubre. Te recuerda que en el mundo siempre hay un "lado B", que a menudo es el más sorprendente. El lugar que no conocías, el lugar que aún existe.

Nicaragua, lejos del turismo estandarizado, salvaje y auténtica aún logra ser (y esperemos por mucho tiempo) esto: una gran aventura.

Hemos estado en Nicaragua junto a una delegación de periodistas y operadores turísticos de todo el mundo, en la primera edición de Nicatour, la feria de turismo que quiere reintegrar al país a las listas de viajes de quienes buscan naturaleza, autenticidad, belleza, hospitalidad y experiencias excepcionales. Algunas experiencias nos las han narrado, otras las hemos vivido en primera persona en un viaje que ha logrado recoger, en sólo tres días, una gran densidad de emociones (pero ustedes quédense unos días más). Se las contamos aquí y en la galería de fotos de anexa.

¿HAS DICHO VOLCÁN?

Todo comenzó con un minibús que dejó Managua, la capital, con un guía a bordo, Henry, y unos veinte periodistas en su mayoría de América del Sur y Central, con sus trajes de baño ya puestos.

A sólo 40 kilómetros de la ciudad, inicia un mundo totalmente diferente y te encuentras, como si fuera una cosa casi normal, en el interior de un cráter de un antiguo volcán extinto, el cual durante 200 mil años ha estado ofreciendo una de las piscinas termales más increíbles, donde tienes la oportunidad de bucear, en un círculo de agua azul de 6 km, bordeada por rocas y paredes de foresta, la Laguna de Apoyo.

¿Habrá alguien más en la orilla, que se esté bañando? Ciertamente sí, pero cuando te lanzas parece que únicamente eres tú, quién se desliza en el abrazo de las aguas minerales y siempre a 27 grados.

reportaje

Tú y un panorama enorme, que cada vez que miras hacia arriba no lo crees. Con vistas al lago, hay varios resorts y uno, el Apoyo Lodge, se ha convertido en un lugar que ofrece retiros de yoga y desintoxicación, cocina vegana y una nueva conciencia de la vida. Un lugar, que no se espera en Nicaragua, donde todo parece ser auténtico y lejos de las modas del gran turismo, pero al mismo tiempo está naciendo un nuevo modelo de actividades sostenibles en contacto con la naturaleza.

Ciertamente, el Apoyo Lodge es un lugar donde sería bueno por lo menos concederse un masaje, pero nuestro viaje prosigue expedito y después de una cerveza -la elección es entre Toña o Victoria, las dos marcas locales- se continúa hacia un volcán que no ha explotado en absoluto, poco durmiente y con un aire decididamente amenazante.

El volcán Masaya es una vista desconcertante: un enorme cráter redondo, abierto ante tus ojos y debajo de tus pies, que colapsa en el centro de la tierra, en donde rehierve un lago de lava. Lo ves, incandescente, que estalla con vapores ligeros y sulfurosos, casi hipnótico, parece llamarte, como si una parte de ti quisiera casi arrojarse, pero no, ¡no lo quieres absolutamente!

Según los conquistadores, esta era una de las puertas del infierno y, para no levantar la ira del gran volcán, algunos terminaron su vida siendo sacrificados en el cráter, en señal de paz.

EN LA ANTIGUA CIUDAD COLONIAL

El primer contacto entre el conquistador español Gil González de Ávila y el cacique de la tribu local Nicarao, parece haber ocurrido en las orillas del lago que a partir de entonces se llamará Nicaragua. Era 1522 y los recién llegados no perdieron tiempo. Ya en 1524 fundaron su puesto de avanzada en el país, la ciudad europea más antigua de América, con una rica arquitectura española, muchas iglesias y una gran catedral. La llamaron Granada.

Y Granada aún sigue ahí, una maravilla de la época colonial junto con León, en el norte del país. Centro comercial de aquellos que siguieron la ruta más antigua entre el Atlántico y el Pacífico, como los marineros genoveses, que desde Europa cursaron el río San Juan hasta el lago de Nicaragua, lo cruzaron y en ese momento solo tenían que cruzar 18 km de tierra firme para tocar la costa del Pacífico y continuar su viaje. No te sorprendas, si te encuentras con alguien aquí a con un apellido genovés.

reportaje

Hay tantas historias en Granada y una atmósfera única, de respirar paseando entre las casas bajas con colores brillantes, en una mesa de bar, en sorprendentes jardines y hoteles coloniales con patios con flores, iglesias de piedra clara con musgos que conquistan las fachadas con manchas negras, como para devolverlos a la naturaleza. En la plaza central, llegamos el día en que se celebraba la independencia de Nicaragua de España. Todos están ahí para festejar: muchachas con vestidos típicos, músicos tocando marimbas y percusionistas, vendedores de todo: helados en bolsas, manzanas caramelizadas y algodón de azúcar, bolsos, cintas y maracas. Bienvenidos a Nicaragua.

Pero Granada es sólo una parada antes de regresar a la naturaleza de la "tierra de lagos y volcanes". Pasando por debajo del Volcán Mombacho, llegas a las orillas del lago de Nicaragua, llamado Mar Dulce debido a su inmensidad: tiene un área de 8,264 km², desde las costas no ves el final y si lees On-line, descubres que está habitado por un tiburón (no agresivo) y por el pez sierra.

Quizás también por esta razón, cuando comenzamos con los kayaks teníamos una vaga incertidumbre, al ver el lago abierto con olas inquietantes. En cambio, nuestro guía nos hizo deslizarnos entre canales y árboles en el bosque verde por donde pasean los monos. Navegamos entre algunas de las 365 islas, Las Isletas de Granada, habitadas por pescadores locales o elegidos como refugio privado por extranjeros o locales.

SUEÑO, ENTRE BOSQUE Y OCÉANO

Pero la selva es el sueño. Hacia el sur, hacia el océano, hacia las playas de San Juan del Sur, habitadas por una nueva población de surfistas, hacia una inmensidad de horizonte que llena el corazón.

Una terraza en donde tomar una cerveza y admirar, incluso por horas, la vista desde el parque de aventuras Las Nubes. Es la plenitud del descanso.

En cambio el lugar en el cual pasar, al menos una noche inolvidable, es un hotel, el Morgan's Rock Ecolodge.

Imagínate desviar del camino asfaltado y tomar uno de tierra, que después de algunas últimas señales de civilización, penetra en el verde, interrumpido por un animal no identificado que cruza el camino, mientras el atardecer comienza a descender. Después de 45 minutos, llegas al hotel que fue diseñado por el propietario (francés) como un lugar de lujo, que pudiera ofrecer una inmersión total en la naturaleza.

Si siempre has soñado con dormir en medio a un bosque tropical, pero sin las molestias imaginables (sin insectos, sin animales que pasean por la noche, o incluso un calor insoportable) aquí está, este es el lugar.

reportaje

Para llegar a tu habitación caminas unos diez minutos entre subir y bajar escaleras e incluso un puente colgante; cada cabaña con jardín, terraza, sofá cama y alguien incluso con piscina privada, está lejos de los demás para dar la sensación de estar completamente solos.

Cada pared del hotel es una gran ventana abierta (con un resistente mosquitero) en el panorama de la espectacular playa del hotel. La noche en tu cama (con un sistema de aire acondicionado ecológico con forma de campana, justo encima de ti), apagas la luz y en la oscuridad por las estrellas escuchas el rugido de las olas rompiendo en la costa, el canto de los insectos y los pájaros, algún susurro.

reportaje

Podría parecer aterrador, pero en realidad es reconfortante, es una guía para alcanzar sueños maravillosos. El amanecer llega alrededor de las seis y te das cuenta de que el bosque es más ruidoso por la noche, solo un papagayo saluda el día. A las siete bajas a hacer yoga frente al mar y antes del desayuno te arrojas a las olas y sí, crees que es posible otra vida, mucho más viva.

CÓMO IR

No se puede viajar con un vuelo directo desde Italia y, por lo tanto, debes resignarte (al menos) a una escala. Quizás la combinación más fácil es la ruta Italia-Miami, Miami-Managua. En total hay alrededor de 12 horas de vuelo más una parada de unas pocas horas para pasar el control del pasaporte y del ESTA en Miami.

Nicaragua, es considerada uno de los países centroamericanos más seguros. En realidad, la situación económica y social siempre requiere precaución y debe visitarse sólo después de haber informado cuidadosamente (encontrarás información del país en “Viggiare Sicuri”, el sitio del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia).

Si puede alquilar un automóvil para seguir el itinerario hacia la costa del Pacífico que hemos seguido con total autonomía, es más seguro hacer el mismo recorrido al reservar un automóvil con conductor (y posiblemente guía). Henry Moraga, nuestro guía, es muy bueno y realiza ambos servicios (para contactarlo +505 84643576; [email protected] ), mientras que una agencia que organiza viajes o tours de un día es Gueguense Tour.

reportaje

En la feria de Nicatour, hablamos durante mucho tiempo con Luca Centenero, quien, como abogado en Cuneo, ahora es el director de CA travelers, tour operador local que ofrece cualquier tipo servicio en el lugar, comprendidos itinerarios, incluso personalizados, para ver lugares magníficos (tel.: / WhatsApp:+505 3115 6478).

Toda la información sobre los lugares visitados en este viaje se encuentra en la galería de arriba, que también recopila algunas estructuras y experiencias propuestas en la feria de turismo de Nicatour, desde bajar un volcán con un trineo hasta navegar en un río en el bosque tropical.

Buen viaje.

Tomado de: https://www.vanityfair.it/viaggi-traveller/vacanze/2019/09/22/nicaragua-viaggio-cosa-vedere-avventura-indirizzi

reportaje

reportaje

reportaje

reportaje

 

reportaje

 

reportaje

reportaje