La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República, destacó este 15 de septiembre cuánto orgullo sentimos de ser nicaragüenses por gracia de Dios y cuánto orgullo sentimos el día de ayer cuando en todo el país desfilaron nuestros muchachos y muchachas rindiendo homenaje a esta tierra, nuestra Nicaragua “que otra tierra no la iguala, porque sabemos que no hay chochera con nuestra tierra pinolera”, exclamó.

Reiteró cuánto orgullo y con cuanta alegría y reverencia, los muchachos y muchachas rindieron honor a la Patria en el 198 aniversario de la Independencia, y en el aniversario también de nuestra segunda independencia, como decía el comandante Daniel o nuestra determinación de luchar y vencer la gloriosa Batalla de San Jacinto.

“Y ayer cantaba una muchachita de Matagalpa, Estefany Castillo Centeno, del Instituto Nacional Eliseo Picado, una canción hermosísima, con una voz bella, una voz que surgía del alma y decía:

Matagalpa, cuna de mi infancia, suelo de mi nación,

Por eso te amo tanto con todo el corazón

Gozamos de una Patria en paz en libertad

Orgullosos te veneramos y admiramos con claridad.

Que bella es mi Patria Nicaragua, donde nací

Haciendo Patria para todos, para ti, para mi,

Ondeando nuestra bandera, recordando nuestra gente

Buscaron la independencia y lo lograron con paciencia

14 y 15 de septiembre, batallas diferentes

con amor y corazón hoy recordamos ardientes

Que bella es mi Patria Nicaragua donde nací

haciendo Patria para todos para mí y para ti

En 1856 nos quisieron conquistar

y con la fuerza de nuestros héroes y mártires que se tuvieron que retirar

Conservamos nuestra historia y hoy celebramos la victoria

Que bella es mi Patria donde nací, haciendo Patria para todos, para ti y para mí.

Por un pedazo de cielo, mi Nicaragua se formó, por eso es lindo este suelo, el suelo donde nací yo.

Reiteró la compañera Rosario que estuvo pendiente de los desfiles que congregaron a miles de familias viendo a sus muchachos y muchachos con orgullo de nuestro país y agradeciendo a Dios por las infinitas gracias y bendiciones que derramas sobre nuestro país que vive en paz, procura y promueve convivencia armoniosa y amorosa y camina hacia delante en paz y bien, en fraternidad, en hermandad en sentido de familia y comunidad.

“Nosotros trabajamos todos los días en esta Nicaragua nuestra para vencer. El trabajo es lucha y luchamos para vencer y sabemos que vamos delante de la mano de Dios”, subrayó.

La compañera Rosario Murillo también se refirió a la intervención del estudiante Jesse José Centeno Muñoz, del Instituto Nacional Eliseo Picado de Matagalpa en el acto central de ayer, donde con tanto orgullo y con tanta esperanza ondeaba la bandera azul y blanco de la dignidad ante el pueblo laborioso y bueno de Nicaragua.

 

163 años de la gloriosa Batalla de San Jacinto,

198 de la Independencia,

con amor invariable a la Patria,

Nuestra Nicaragua Bendita y Siempre Libre.

 

Yo soy de pueblo pequeño, pequeño como un gorrión,

soy de un pueblo que es poeta, pero sus versos escribió

a la Perla del Septentrión Matagalpa,

a la ciudad que, con su collar de montañas y esmeraldas de pinos,

con su gran manto de brumas y con el traje de esperanzas

de sus verdes cafetales,

da riqueza a mi Nicaragua linda con el oro de su imponente sol.

 

A mi Nicaragua, dice el estudiante Jesse José.

A mi Nicaragua triangular, vibrante, fuerte apasionada y altiva,

símbolo sagrado de la unidad de América,

Nicaragua la dueña de mis cantos y de mis esperanzas.

 

En nuestra Nicaragua azul, blanco y azul,

donde se ha vencido el odio y la muerte

porque aquí nos ilumina un sol que no declina,

el sol que alumbra ya las nuevas victorias

en armonía con Dios, la Patria y nuestras raíces, rememoramos el aporte nacionalista y cívico de los 60 indios flecheros de Yucul,

jóvenes valientes que asistieron al llamado

para defender la soberanía de nuestra Nicaragua.

Su legado es de coraje, resistencia y valentía,

también retomado y fortalecido por Carlos Fonseca Amador, bachiller, graduado en nuestro instituto

 y Tomás Borge Martínez, ambos ciudadanos matagalpinos, sempiternos distinguidos,

espíritus fraternos, luminosas almas

que con su amor a la Patria han dado luz y vida y celeste esperanza.

Y así sea esperanza, la visión permanente en nosotros. Con azul, blanco y azul, Patria para todos.

Yo te Amo Nicaragua.

La compañera Rosario Murillo volvió a destacar los momentos de gran emoción que vivimos ayer, cuando veíamos a los muchachos y muchachas desfilar con orgullo, desfilar con amor, desfilar con esperanza, desfilar con toda la poesía de Darío, con todo el legado de nuestros héroes y mártires.

“Desfilar cantando a nuestra Nicaragua, a amar siempre con todo el ser y con la tierra y con el cielo, con el claro del sol y lo oscuro del lodo. A amar por toda ciencia y a amar por todo anhelo, desfilando los muchachos cantando a Darío, rindiendo homenaje a Nicaragua en Darío y a Nicaragua en nuestros héroes. A Nicaragua en nuestra valentía. A Nicaragua en todo lo que somos y todo lo que queremos, lo que queremos ser, porque trabajamos todos los días amando nuestros ritmos y rimando nuestras acciones como un universo de universos y con nuestras almas como fuentes de canciones”, subrayó.

“¡Qué viva nuestra Nicaragua siempre bendita, siempre libre, porque aquí nos ilumina un sol que no declina, y es el sol que ilumina ya, que anuncia ya todas las nuevas victorias!”, exclamó.

“Todo corazón somos nosotros: somos Darío, somos Sandino, somos Andrés, somos el General Benjamín Zeledón, somos el General José Dolores Estrada, somos, somos, somos Nicaragua siempre bendita, siempre llena de espíritu fraterno y luminosas almas, porque llega el momento en que habremos de cantar nuevos himnos”

“Lenguas de gloria, mágicas ondas de vida que renacen de pronto, retrocede cualquier forma de muerte y se anuncia un reino nuevo” …

 “Feliz y vil la sueña y en caja de pandora, de que tantas desgracias surgieron, encontramos de súbito talismánicas pura, riente, el cual pudiera decirla en sus versos Virgilio Divino, la divina reina de luz la celeste esperanza, así sea la esperanza, visión permanente entre nosotros. Y así será unidos brillando, secundado todos los vigores dispersos, formando todos un solo haz de energía ecuménica” ...

“Esos son el antiguo entusiasmo, el espíritu ardiente que regará todas las lenguas de fuego en esa epifanía, la celeste esperanza, visión permanente en nosotros. La divina reina de luz”.

 “Aquí estamos y así estamos llenos de cariño, lleno de vibración apasionada. Somos el pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo, que tiene la conciencia de ser vivo y que reúne sus energías en haz portentoso porque a la Patria vigorosa demuestra que puede bravamente presentar a su diestra el acero de guerra o el olivo de paz. Si pequeña es la Patria, uno grande la sueña”, indicó.

“Nuestras ilusiones, nuestros deseos y nuestras esperanzas nos dicen que no hay patria pequeña. Que viva el pueblo nicaragüense que sabe de lucha y de honor. Que viva infinito y universal Rubén Darío, que vivan todos los muchachos y muchachos de nuestra tierra, todas las familias nicaragüenses que lleno de alegría, de fe, de laboriosidad porque trabajamos duros, para disfrutar también lleno de esperanza, de confianza en Dios, vamos adelante porque Dios quiere lo mejor para Nicaragua y Dios bendice a esta Nicaragua de fraternidad cristiana, de absoluta identificación con la justicia social, esta Nicaragua de familia y comunidad”, finalizó la compañera vicepresidenta.