El dictador argentino Jorge Rafael Videla ha fallecido a los 87 años en la cárcel de la localidad bonaerense de Marcos Paz, donde cumplía la pena de cadena perpetua por los delitos de lesa humanidad perpetrados durante su presidencia de facto, entre 1976 y 1981. Según informan medios locales, ha fallecido por causas naturales.

Videla fue el primer gobernante de la dictadura argentina condenado a prisión perpetua, cuando en 2010 la Justicia le declaró culpable del fusilamiento de una treintena de presos políticos en 1976. El año pasado, un tribunal condenó al ex dictador a 50 años de cárcel por el plan sistemático de robo de bebés, hijos de perseguidos o desaparecidos, durante la dictadura.

La muerte del dictador fue confirmada por Cecilia Pando, esposa de un militar. "Me enteré por la esposa de un detenido que estaba en el penal con Videla. Anoche no se sentía bien. Lo llevaron al hospital que hay dentro del penal, pero no tenía nada y lo volvieron a llevar a su celda. Esta mañana cuando hicieron el recuento de los detenidos, no estaba y cuando fueron a ver a su celda lo encontraron muerto", dijo Pando.

En declaraciones a la radio Cadena 3, de Córdoba, Pando señaló que no tenía un problema puntual de salud, "pero el último tiempo lo aislaron porque había un rumor de que lo iban a matar".

Videla nació el 2 de agosto de 1925 en la ciudad de Mercedes, en la provincia de Buenos Aires. Tuvo cuatro hermanos. Se casó en 1948 con Alicia Raquel Hartridge y tuvieron siete hijos.

De padre coronel, inició su carrera en el Colegio Militar. Cursó la Escuela Superior de Guerra y avanzó rápidamente en la escala del Ejército. En 1975 fue nombrado comandante en jefe del Ejército por la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón.

Junto a Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, Videla encabezó el 24 de marzo de 1976 el golpe de Estado que derrocó a Martínez de Perón. Luego cerró el Congreso y dio inicio al Proceso de Reorganización Nacional, que finalizó en 1983.

El dictador gobernó desde 1976 hasta 1981. Así cumplió el lapso de cinco años pautado por la Junta Militar, siendo el período más extenso que un militar se mantuvo como presidente de facto en el país.

Tras el regreso de la democracia en 1983, fue juzgado y condenado a prisión perpetua por numerosos crímenes de lesa humanidad cometidos durante su gestión, en el que las fuerzas de seguridad perpetraron secuestros, torturas, fusilamientos y los tristemente conocidos como "vuelos de la muerte", en los que se arrojó a detenidos desaparecidos vivos desde aviones al Río de la Plata.

El histórico Juicio a las Juntas Militares que se realizó en 1985, tras el regreso de la democracia, lo condenó a prisión perpetua por los crímenes de lesa humanidad. Pero recuperó su libertad en 1990, beneficiado por los indultos que decretó el entonces presidente Carlos Menem (1989-1999).

En 1998 volvió a quedar detenido acusado de implementar un sistema ilegal de apropiación de menores, delito considerado imprescriptible. La inconstitucionalidad de los indultos y la nulidad de las leyes de perdón permitió abrir una serie de causas en su contra que buscan, a casi tres décadas de finalizada la dictadura, cerrar las heridas del terrorismo de Estado.

El ex militar, que en junio de 2012 fue trasladado a una cárcel común, admitió que hubo robo de bebés y que fueron asesinadas miles de personas. Pero nunca se arrepintió ni tampoco consideró que haya existido "un plan sistemático" para la sustracción de los hijos a las madres embarazadas.