Las familias beneficiarias vivían en situación de riesgo, explicó Yubelka Gutiérrez, de la Promotoría Solidaria, y por lo tanto se les procedió a construir sus viviendas dignas, dando cumplimiento a las orientaciones del Comdante Daniel Ortega.

Según Gutiérrez, los jóvenes de la promotoría construyeron las viviendas en una semana para el beneficio de 20 personas en total.

Además indicó que en todo el distrito se han construido otras viviendas como parte de la restitución del derecho a una vivienda digna para las familias nicaragüenses.

Una de las beneficiarias, doña Juana Francisca Reyes de 75 años de edad, vive con dos familiares y relató que antes vivía en la pobreza extrema.

“Mi casita estaba cayéndose, era de tablitas y cuando llovía teníamos que ponernos en partes donde no se pasaba el agua”.

Comentó que como no trabaja no tenía posibilidades de reparar su vivienda y menos de construir una como la que hoy disfruta junto a su familia.

“Le doy gracias a Dios y despues al  Presidente Daniel Ortega y a la compañera Rosario Murillo, porque ahora vivimos más seguros; la gente esta admirada porque dicen que yo me saque el mayor con el Presidente, si yo lo tuviera aquí le doy las gracias y le dijera que seguimos siempre de frente con él”, aseguró doña Francisca.

Por su parte Eveling del Carmen López, madre soltera de dos niños, explicó que su casa era humilde de tablas y zinc.

Comentó que su vivienda era muy incómoda e insegura para sus dos niños y otro de los  problemas que la aquejaban era que en la temporada lluviosa su vivienda se inundaba por la corriente.

“Ahora le doy gracias a Dios que me respondió el Gobierno, el comandante Daniel y la compañera Rosario” dijo y agregó que con sui trabajo de vendedora ambulante no tenía posibilidades para componer su vivienda.

“Otros presidentes no han hecho esto que está haciendo el, estas ayudas que están viniendo, desde estas viviendas  dignas, el plan techo, todo eso es una ayuda para todo el que no tiene y no puede comprar porque a veces uno gana solo para comer” recordó Eveling y agregó que el deber de las familias es cuidar sus casas, estimarlas y quererlas.

Otra de las beneficiarias, doña Ofelia de la Ascensión López, dijo sentirse feliz y agradecida con el Presidente Daniel y la Compañera Rosario Murillo. “Ahora estaré mucho mejor  y en el invierno no me voy a mojar, le pido a Dios que siempre el Presidente se acuerde de los demás pobres como nosotros” comentó.

Los niños de la comarca también celebraron con una piñata, juegos y caramelos, la alegría de las familias que fueron beneficiadas con sus viviendas dignas.