Científicos registraron cuatro colosales llamaradas en la superficie del Sol en apenas 48 horas.

Estas erupciones, también conocidas como protuberancias, son causadas por la liberación súbita de energía magnética almacenada en la atmósfera solar y lanzan al espacio gigantescas llamaradas de partículas solares.

Al menos dos de las erupciones registradas fueron clasificadas por la NASA como de tipo "X", el más intenso.

Una de ellas alcanzó una intensidad de X2.8, la más alta observada este año. Apenas 14 horas antes otra erupción menor fue registrada como de X1.7.

Y lo más probable, según los expertos, es que veamos más erupciones colosales en los próximos meses, a medida que el sol se adentra en un periodo "alto" de actividad, previsto para este año y conocido como máximo solar, dentro del ciclo solar de aproximadamente 11 años.

"Lo interesante de estos eventos es que tuvieron lugar en una sucesión rápida", le dijo a la BBC el doctor Robert Massey, de la Real Sociedad Astronómica de Reino Unido.

"Esto quiere decir que nos aproximamos a este punto álgido de 11 años. No podemos decir exactamente cuándo va a suceder, sólo se puede calcular retrospectivamente", explicó el astrónomo.

Durante estos periodos regulares de mayor actividad aparecen gran cantidad de manchas solares y aumenta la emisión de radiación.

"Son eventos espectaculares. Una llamarada de clase X equivale a mil millones de bombas de hidrógeno. Estamos hablando de una cantidad colosal de energía", describió Massey.

La buena noticia, según el experto, es que "no supondará una amenaza" para la vida terrestre.