Procura, de primero, no dejarte arrastrar por engaños y mentiras. No vas a encontrar monstruos ni dragones en sus lagos, lagunas, ríos y montañas.

Procura, eso sí, contagiarte hasta los tuétanos por la jovialidad, alegría y amistad sincera que te va a ofrecer el pueblo sencillo y humilde de Nicaragua. Ese pueblo luchador de primas a primera se va a identificar con vos. Te van a ofrecer su casa como si fuera la tuya, serás, para ellos, uno más en la mesa, como de la familia.

Y a cambio nunca van a pedir nada de vos. Recorre y visita sus ciudades, pueblos y villorrios. No encontrarás pefumes y sedas de alta gama. A cambio, te asombrarán sus cerámicas, muebles y hamacas que fabrican sus manos laboriosas. Prueba las ricuras de su cocina. A pesar de su pobreza, sus platos compiten con los de fastuosas ciudades.

 

Cuando hayas visitado ciudades y pueblitos como León, Masaya, Estelí, Granada, El Diriá, Catarina, Matagalpa, Niquinohomo, Jinotega, Quilalí, Jalapa. Ciudad Antigua, San Fernando, El Cuá, y tantos otros pueblos, y te enteres que a nuestra Nicaragua la separan y la unen las aguas y las tierras, y pegues el brinco y visites la Costa Atlántica, Bluefields, Little Corn Island, Laguna de Perlas, y hayas navegado el Escondido, el Río Grande de Matagalpa, el histórico río San Juan, San Carlos, Greytown, y tus oídos se dulcifiquen con nuestras lenguas nativas, entonces, forastero, sabras que estás en Nicaragua.

Es nuestra adorada Arcadia. Recórrela de punta a punta. Que no te confundan sus puntos cardinales. Prueba su tamal pisque y sus exquisitos dulces de Diriomo. De barro y sonsocuite Nicaragua ha labrado su pasado y con maderas de caoba, ñámbaro, cedro, guayacán y guachipilín se cimentaron las bases del presente y el futuro.

 

Forastero: estás en Nicaragua. Comparte y divulga al mundo esta bella realidad que nos conmueve.

RC
Deerwood, Fl
USA 33186