Jiménez, alias 'El Palidejo', arribó a la Fuerza Aérea Guatemalteca con las manos esposadas y fuertemente custodiado en un avión de la Policía de Colombia.

El costarricense, vestido con chaqueta negra y pantalón de mezclilla azul, al bajar del avión fue recibido por el ministro del Interior, Mauricio López, y de inmediato llevado por varias autopatrullas a una prisión que se mantiene en reserva como medida de seguridad.

El vuelo que conducía a Jiménez desde Colombia hacia Guatemala había salido a las 16H00 locales (21H00 GMT) de Bogotá, pero se devolvió debido a que Costa Rica reclamó a las autoridades de Guatemala garantías de que no será sentenciado a muerte.

No obstante, el avión volvió a partir de Colombia luego de que el gobierno de Guatemala dio la garantía, pues la pena capital por inyección letal, aunque está vigente, no se aplica desde 1998, debido a un vacío jurídico respecto a la aplicación o no del indulto presidencial.

"Ese fue uno de los acuerdos con el Ministerio Público y bajo esa línea fue que se acordó que él podía venir para acá con todas las garantías. En Guatemala hace muchos años estamos con una moratoria por la pena de muerte (...) hace por lo menos una década no se aplica la pena letal", explicó el Ministro.

La captura se produjo en Puerto Punta Albita (en el Pacífico colombiano), adonde había llegado el sábado en la madrugada procedente de Panamá en una embarcación junto a dos colombianos, indicó la Policía.

Tras conocerse del arresto, el fiscal general de Costa Rica, Jorge Chavarría, dijo que su país prefería que Jiménez fuese llevado a Guatemala, donde es requerido por el asesinato de Cabral, y no a su país de origen, en el que tiene cargos por lavado de activos.

"Nosotros no tenemos ningún interés en que él venga acá, creemos que debe ser juzgado en Guatemala por ese homicidio, que consideramos un hecho sumamente grave", manifestó Chavarría.

Cabral, de 74 años, fue asesinado cuando, tras haber ofrecido dos conciertos en la capital guatemalteca, se dirigía del hotel al aeropuerto en el coche que era conducido por el empresario nicaragüense Henry Fariñas, quien lo había contratado para actuar en Guatemala.

El vehículo en que viajaba fue emboscado por hombres armados con fusiles de asalto y el cantautor recibió tres disparos: en el hombro, el tórax y el cráneo, según la autopsia.

Fariñas, quien según las investigaciones era el blanco del ataque, resultó herido pero sobrevivió a la emboscada y acusó ante la justicia guatemalteca a Jiménez de ser el autor intelectual del atentado, que atribuyó a su negativa a venderle los centros nocturnos "Elite" en Costa Rica y Nicaragua.

"Este caso es muy importante para nosotros porque el caso es paradigmático por sus efectos, por sus efectos (negativos) que causó para Guatemala y estamos complacidos de esta captura porque esto implica que hay una victoria más contra la impunidad a través de un proceso de judicialización como corresponde", dijo López.