El comandante guerrillero Leopoldo Rivas Alfaro, expuso que el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, hace 40 años, significó haber alcanzado una meta importante para el pueblo nicaragüense que esperó mucho tiempo para alcanzar sus reivindicaciones históricas.

En ese sentido, destacó que el FSLN logró plasmar en su programa histórico recoger las demandas del pueblo “y el comandante Ortega es el único que ha logrado implementar todo ese programa histórico casi a cabalidad, solamente ha sido detenido por los embates del imperialismo y sus lacayos locales”.

Es evidente los cambios que han habido que son de transformaciones radicales a favor del pueblo, en la salud, la educación, la producción, las carreteras, socialmente hablando hay 50 mil tareas que la revolución ha cumplido en estos 12 años de gobierno beneficiando amplias masas del pueblo, incluyendo hasta familiares de los derechosos”, valoró.

Rivas recordó que él se organizó en el FSLN en 1967, reclutado por el comandante Julio Buitrago, pero desde 1959 había participado en actividades de la Juventud Patriótica, donde conoció a Daniel Ortega, Humberto Ortega, Oscar Turcios y Doris Tijerino.

También recordó que en 1967 se fue a Pancasán junto al comandante Daniel Ortega, y ahí conoció al comandante Carlos Fonseca, Germán Pomares, Filemón Rivera, Gladys Báez, entre otros revolucionarios.

La guerrilla de Pancasán nos sirvió de ejemplo de que no podíamos simultáneamente entrenar y combatir, que había que sacar un grupo a entrenarse a otro país, en este caso fue Cuba revolucionaria que nos brindaba esa ayuda, porque no había condiciones por la represión feroz de la guardia nacional para esas dos actividades (…) entonces Pancasán nos dio la luz que había que entrenarse primero y después combatir”.

 

El comandante Leopoldo también aseguró que “el triunfo significó para nosotros una explosión enorme de alegría y de satisfacción. Nosotros veníamos en la columna de León, la primera que entró a Managua y la primera que llegó al búnker”.

Cuando llegamos al búnker encontramos como una película de fantasmas. Estaban todas las cananas, las pistolas, los sombreros, el quepis, en los escritorios, porque la huida había sido tan vergonzosa que no querían llevar ningún símbolo de la guardia y encontramos en un escritorio, que era del ayudante de Somoza, un cerro de títulos valores de la cervecería, de los cigarros, de todo lo que eran propietarios ellos que no se podían llevar de Nicaragua, pero sabían que eso lo perdían”, relató

Finalmente, el comandante Leopoldo instó a las familias nicaragüenses a que tengan confianza en la sabia conducción del comandante Daniel Ortega, “que estará siempre velando por los intereses del pueblo, por lo que luchamos antes y por lo que seguimos luchando”.