En la iglesia Nuestra Señora de La Merced, el padre Antonio Castro celebra eucaristía en memoria del padre Miguel D,Escoto, a dos años de su paso a otro plano de vida.

Participaron de esta liturgia las familias que residen en el barrio Miguel Larreynaga, así como la esposa, hijos y nietos del compañero Bismarck Martínez, asesinado hace 11 meses por grupos que p'romovieron un fallido golpe de estado. 

También participaron los embajadores de Cuba, Juan Carlos Hernández Padrón, el embajador de Venezuela, Javier Arrúe, así como miembros del Comité de Solidaridad con Cuba y Venezuela.

Fue una mañana muy espiritual porque además de celebrarse la vida y legado del padre Miguel D,Escoto, también se recordó al periodista y maestro Abel Calero a seis meses de su partida física e igualmente al querido Bismarck Martínez.

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El padre Castro al comienzo de la misa, destacó que cada uno de estos compañeros proclamaron la paz y trabajaron por ella de forma incansable.

"Cada uno de ellos son héroes de la dignidad, de la paz, de la reconciliación y del amor", dijo.

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El padre Castro en su mensaje habló de rechazar el odio y abrazar el don del perdón y de la reconciliación. 

El don de Dios para nuestro hermano Miguel fue anunciar la paz en el mundo, no solamente en el campo diplomático, desde el campo del derecho, desde el campo de la relación mundial, en cambio Abel tuvo el don de anunciar la paz desde el campo de la comunicación, desde el campo del derecho, incluso a riesgo de entregar su vida en los años 80 para buscar y construir paz. Bismarck desde su campo como profesional del derecho, profesional del pueblo desde la alcaldía de Managua para llevar desarrollo y crecimiento, bienestar al país. Todos ellos hablando un solo idioma; el idioma del amor a su pueblo”, indicó.

Rodrigo D’Escoto comentó que su hermano Miguel físicamente no está, pero vive eternamente en sus pensamientos, en sus ideas por un mundo mejor y lleno de paz.

“Mi hermano siempre trató de edificar, de construir una nación en paz, de buscar la paz”, dijo don Rodrigo.

Sofía Clark D’Escoto sobrina del padre Miguel afirmó que el legado de su tío le pertenece a toda Nicaragua y a las familias “porque nos hizo a aspirar a ser mejores personas, nos dio el ejemplo y nunca se cansó de luchar por la paz, a mí me gusta decir el Canciller de la Dignidad porque sabía luchar en los foros internacionales contra la potencia más fuerte del planeta”.

Llenarnos de Dios para cultivar el perdón

A dos años de su paso a otro estado de vida el padre Miguel D’Escoto nos sigue convocando y también rendimos tributos a esa gente que entregaron su vida por la paz de su país, como el caso del compañero Bismarck Martínez. Por eso yo creo que el canciller de la dignidad siempre será recordado y nuestro agradecimiento por esta invitación, por haber compartido estos minutos de amor, de paz y no dejar morir ese anhelo que lo caracterizó”, señaló el embajador de Cuba Juan Carlos Hernández.

El padre Castro al final de la homilía destacó la reciente aprobación de la ley de amnistía por parte de la Asamblea Nacional.

Estaba viendo ayer por la noche esa ley que acaban de aprobar, esa ley de la reconciliación, esa ley de indulto, esa ley de perdón y para poder perdonar tenés que estar llenos de Dios. Cuántos se han opuesto al perdón, se han opuesto al indulto, que se han opuesto a la armonía, a la búsqueda de paz, es importante por eso buscar cómo llenarnos de Dios, si estamos vacío de ese Dios no daremos espacio a medios que nos lleven a la paz, a la unidad y a la armonía”, puntualizó el sacerdote.