A medida que las autoridades se preparan para presentar cargos contra tres hermanos sospechosos de haber mantenido cautivas a tres jóvenes mujeres durante casi una década, la policía dijo el miércoles que encontró cadenas y sogas usadas para atar a las víctimas dentro de la casa en Cleveland donde eran retenidas.

Algunos detalles sobre el calvario de las mujeres comenzaban a conocerse a medida que la euforia por su rescate el lunes daba paso a cuestionamientos sobre cómo su cautiverio en una casa en una calle residencial de Cleveland, Ohio, no fue detectado por tanto tiempo.

Varios vecinos afirmaron haber llamado a la policía para informar sobre actividades sospechosas en la vivienda en un barrio del lado oeste de Cleveland, donde Amanda Berry, Gina DeJesus, Michelle Knight y la hija de 6 años de Berry escaparon de sus captores.

Sin embargo, la policía negó que esas llamadas telefónicas de los vecinos hayan tenido lugar.

"No tenemos registros de esas llamadas en los últimos 10 años", declaró el jefe de la policía de Cleveland, Michael McGrath, al programa "Today" de NBC.

McGrath agregó que tenía confianza en que la policía no perdió oportunidades para encontrar a las mujeres desaparecidas.
"Absolutamente, no hay duda al respecto", aseguró.

Agentes del FBI registraron la casa donde se cree que estuvieron cautivas las mujeres desde que desaparecieron entre el 2002 y el 2004, en el mismo barrio, comentó McGrath.

"Tenemos confirmación de que fueron atadas y había cadenas y sogas en la casa", explicó, pero los agentes no descubrieron restos humanos en el lugar.

A las mujeres se les permitía salir de la casa "muy raramente" durante su cautiverio y "eran soltadas en el patio trasero de vez en cuando", declaró el jefe de policía de Ohio.

Las mujeres están en buenas condiciones físicas, "considerando las circunstancias", añadió.

McGrath dijo que se esperaba que los tres sospechosos sean acusados formalmente al final del día, que estaban siendo interrogados y que "sí, están hablando".

Un sospechoso, Ariel Castro, de 52 años -que fue despedido de su empleo de chofer de autobús escolar en noviembre del 2012 por "falta de juicio"-, fue arrestado casi inmediatamente después del escape de las mujeres el lunes.

Sus hermanos Pedro Castro, de 54 años, y Onil Castro, de 50, fueron arrestados poco tiempo después.

VECINOS REPORTAN INCIDENTES SOSPECHOSOS
El cautiverio de las mujeres llegó a su fin abruptamente el lunes después de que un vecino, alertado por el sonido de gritos, rompió una puerta para rescatar a Berry, cuya desaparición en el 2003, cuando era una adolescente, fue ampliamente cubierta en los medios locales.

El vecino la ayudó a realizar un llamado telefónico de emergencia a las autoridades.
Amanda Berry, de 27 años, fue encontrada junto a su hija de 6 años, concebida y nacida durante su cautiverio, junto a Gina DeJesus, de 23 años -que desapareció en el 2004, con 14 años- y a Michelle Knight, de 32 años, que tenía 20 años cuando desapareció en el 2002.

El alcalde de Cleveland, Frank Johnson, dijo el martes que funcionarios de seguridad social infantil habían visitado la casa en enero del 2004 porque se había informado que Castro había dejado a una niña en un autobús escolar cuando paró para almorzar en un restaurante de comida rápida.

Sin embargo, nadie abrió la puerta y una investigación posterior no halló intenciones criminales, afirmaron funcionarios.
En tanto, han aumentado los cuestionamientos sobre por qué el cautiverio de las mujeres no fue detectado antes.

"No registramos lo suficiente. Ella estuvo bajo nuestras narices todo el tiempo", comentó Angel Arroyo, un párroco que había distribuido panfletos sobre la desaparecida Gina DeJesus en el barrio.

Además del incidente en el autobús escolar en el 2004, funcionarios de la ciudad dijeron que una búsqueda en una base de datos no halló registros de llamados a la casa o informes sobre cualquier irregularidad durante los años en cuestión.

"No tenemos indicaciones de que vecino alguno, transeúntes, testigos o cualquier otra persona haya llamado jamás con información sobre la actividad que ocurría en esa casa en Seymour Avenue", sostuvo el alcalde.

El vecino Israel Lugo aseguró haber llamado a la policía en noviembre del 2011 después de que su hermana vio a una muchacha en la casa con un bebé en brazos y gritando por ayuda. Agregó que la policía llegó, golpeó la puerta varias veces, pero se retiró después de que nadie respondió.

En la única visita reconocida a la casa por parte de funcionarios del Departamento de Servicios para los Niños y la Familia del Condado de Cuyahoga en enero del 2004 -más de un año tras la desaparición de Knight y ocho meses tras la desaparición de Berry-, nadie respondió a la puerta, dijo el alcalde.