La compañera Rosario Murillo, vicepresidenta de la República destacó que nuestra Nicaragua va a delante con toda la fortaleza del gran espíritu del pueblo nicaragüense, ese grandioso espíritu que Dios nos da para transitar a través de todos los tiempos con la fuerza de la invocación a Dios y la confianza absoluta y las promesas de Dios para nuestra Patria.

La vicepresidenta dio lectura al Salmo 37 y explicó que lo envió un hermano que le pidió que lo leyera. Dijo que no lo conoce personalmente, “pero me escribió y me pidió que lo leyera y lo leí porque dice tanto de lo que somos, de los que hacemos, de cómo sabemos esperar en Dios, confiar en Dios y sentirnos a cada momento y a cada paso, guiado por Dios nuestro Señor”.

Salmos 37

Confiamos en Dios, y hacemos el bien;
Y habitamos la tierra, y nos apacentaremos de la verdad.
Nos deleitamos en Dios,
Y él nos concede las peticiones de nuestro corazón.

Encomendamos a Jehová nuestro camino,
Y confiamos en él; y sabemos que él hace, él hará
Exhibe nuestra justicia como la luz,
Y nuestro derecho como el mediodía.

Guardamos silencio ante Jehová, y espera en él.
Dejamos la ira, desechamos el enojo, no nos excitamos de manera alguna, no caemos en la provocación en hacer lo malo, porque sabemos que el mal será destruido.
Porque los malignos serán destruidos,
Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo;

Observarás su lugar, y no estará allí.
Pero los mansos heredaremos la tierra, Y nos recrearemos con abundancia de paz. Maquina el impío contra el justo,
Y cruje contra él sus dientes;

El Señor se ríe de los impíos;
Porque ve que vienen su día.
Los impíos desenvainan espada y entesan su arco,

Para derribar al pobre y al menesteroso,
Creen que puedan acabar con los de recto proceder.
Su espada se entierra en su mismo corazón,
Y su arco será quebrado.

Porque los brazos de los impíos serán quebrados, mas el que sostiene a los justos es Jehová.

Conoce Jehová los días de los perfectos,
Y la heredad de ellos será para siempre.
No serán avergonzados en el mal tiempo,
Y en los días de hambre serán saciados.
Más los impíos perecen,

El impío toma prestado, y no paga, mas el justo tiene misericordia, y da. El justo es solidario.
Porque los benditos de él heredarán la tierra;
Y los malditos de él serán destruidos.

Jehová son ordenados los pasos del ser humano,
Y él aprueba nuestros camino.
Cuando el hombre y la mujer cayere, no quedará postrado,

Porque Jehová sostiene nuestras mano.
En todo tiempo tiene misericordia, bendice en la medida que nos apartamos del mal y hacemos el bien viviremos para siempre.
Porque Jehová ama la rectitud,
Y no desampara a sus santos.
Para siempre serán guardados;

Mas la descendencia de los impíos será destruida.
Los justos heredarán la tierra,
Y vivirán para siempre sobre ella.
La boca del justo habla sabiduría,
Y su lengua habla justicia.
La ley de su Dios está en su corazón;

Por tanto, sus pies no resbalarán.
Asecha el impío al justo,
Y procura matarlo.
Jehová no lo dejará en sus manos,
Ni lo condenará cuando le juzgaren.

Esperemos en Jehová, y guardemos sus camino,
Y él te exaltará para heredar la tierra.
Él pasó, y he aquí el impío ya no estaba;
Lo busqué, y no fue hallado.

Dios Considera al íntegro, y mira al justo;
Porque hay un final dichoso para el hombre, para la mujer, para los pueblos de paz.
Pero la salvación de los justos es de Jehová,

Y él es su fortaleza en todo tiempo.
Jehová los ayudará y los librará;
porque en él esperamos y confiamos siempre.

Hay un final dichoso para los pueblos, para las mujeres y los hombres de paz. Y por eso decimos que de su mano es que vamos y que todo lo que hacemos es obra suya y lo hacemos para su gloria, y lo hacemos con su gracia y hacemos el bien. Buscamos la paz y seguimos adelante ejecutando lo bueno, recto y verdadero delante de Jehová nuestro Dios”, subrayó la compañera Rosario Murillo.

Agregó que “en la Casa de Dios a su servicio en la ley y mandamiento buscamos a Dios y lo hacemos de todo corazón y somos y seremos prosperados. Bendición, prosperidad y victoria. Esta Nicaragua es de bendición, de trabajo, de seguridad, de armonía, es de cariño, de prosperidad y victoria en el nombre poderoso de Jesús, proclamó.