Celebrar el Día Mundial de las Abejas, contribuirá a atraer la atención sobre el papel esencial que desempeñan las abejas para mantener la vida del ser humano en el planeta.

Esta fecha pretende dar a conocer el hábitat de las abejas como principales polinizadores y mejorar las condiciones para su supervivencia, de modo que éstas especies y otros polinizadores puedan desarrollarse.

Durante siglos, las abejas, siempre tan atareadas, han beneficiado a las personas, las plantas y el planeta. ¿Pero sabías que las abejas no son las únicas que sostienen la vida en la Tierra?

Al transportar el polen de una flor a otra, las abejas, mariposas, aves, murciélagos y otros polinizadores posibilitan y mejoran la producción de alimentos, contribuyendo así a la seguridad alimentaria y la nutrición.

La polinización tiene también un impacto positivo en el medio ambiente en general, ayudando a mantener la biodiversidad y los dinámicos ecosistemas de los que depende la agricultura.

La importancia de celebrarlo

Es una oportunidad para que gobiernos y los ciudadanos interesados en cualquier lugar, promuevan acciones que protejan y ayuden a los polinizadores y sus hábitats, incrementen su abundancia y diversidad y apoyen el desarrollo sostenible de la apicultura.    

La fecha para esta celebración se eligió porque en ese día nació Anton Janša, un pionero de la apicultura moderna. Pertenecía a una familia de apicultores en Eslovenia.

La propuesta de la República de Eslovenia, apoyada por la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultores (Apimondia) y la FAO, para celebrar cada año el Día Mundial de las Abejas el 20 de mayo, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017.