Este lunes y martes se encuentran reunidos en Managua representantes de la red de producción de yuca de los institutos de investigación agrícola de Centroamérica.

El encuentro forma parte del Programa Regional de Investigación e Innovación por Cadenas de Valor Agrícola (PRIICA) que patrocina la Unión Europea, y tiene como principal objetivo analizar los proyectos que ejecuta cada país y a su vez unificar esfuerzos en la promoción del cultivo y consumo de este producto.

El subdirector del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), compañero Miguel Obando, afirmó que lo que se busca es evaluar el cultivo “con un enfoque de cadena”, es decir, ver todo el proceso “desde la producción primaria hasta la transformación”.

Según los expertos, la yuca tiene un alto valor para la seguridad alimentaria, a pesar de lo cual son aún muy pocas las áreas cultivadas.

“A nivel de áreas no son enormes (las) cantidades (cultivadas), por ejemplo Nicaragua tiene unas 30 mil o 32 mil manzanas de yuca. Un 50% de esta yuca está en el trópico húmedo en la RAAS y en la RAAN y después en todos los departamentos. Es un cultivo que aporta enormemente a la seguridad alimentaria”, subrayó Obando.

El subdirector del Inta manifestó que Nicaragua no tiene muchos problemas de plagas en la yuca, tal como sucede en otros países, al contrario de eso tiene una gran fortaleza radicada principalmente en la diversidad genética existente.

“La experiencia de los países centroamericanos aquí se comparte y esto nos ayudará a tener una mejor agenda de investigación y transferencia tecnológica”, expresó Obando, al valorar como muy positivo este tipo de encuentros.

Un cultivo de pequeños productores

Ricardo Hernández, del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), destacó que la yuca es un cultivo ligado a los pequeños productores, los cuales históricamente han estado marginados del apoyo institucional.

“Estos proyectos regionales sirven para incrementar la producción en cada país y que cada país se vea en ese espejo de que tenemos que asegurar lo que es la seguridad alimentaria. De allí la importancia de la unión de Centroamérica en esta red de conocimientos y de capacitaciones para ayudar al pequeño productor en el cultivo de yuca”, indicó.

“A este cultivo nunca se le había dado importancia. Hasta ahora ha sido un cultivo relegado a segundos términos, pero se ha visto el contenido nutricional y esto nos puede ayudar a los programas de agricultura familiar en los diferentes países”, dijo por su parte Eveling Osorio, del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal de El Salvador (Centa).