Samsung ha presentado sus nuevos teléfonos Galaxy A, la gama media de la compañía que se renueva y a la vez se come a la gama baja, la familia J, para iniciar una nueva estrategia con la que plantar cara a la competencia.

Un total de tres nuevos teléfonos entre los que se encuentran modelos de gama media baja y otros de gama media alta, y con los que Samsung ha dejado claro que a la compañía no solo le importan los terminales de 1.000 euros (como el Galaxy Note, S o el plegable Galaxy Fold ).

Los nuevos Galaxy A van desde el A10 al A80, según suben de cifra mejoran las prestaciones. En Milán, Corea ha dado a conocer tres nuevos integrantes, el A20e, A40 y el A80, que se suman a los ya anunciados A10, A50 y A70, creando la gama más completa de Samsung en este segmento.

"Queremos que los usuarios tengan terminales con prestaciones básicas, un buen diseño y sobre todo a muy buen precio. Pero lo importante es que detrás haya una marca de confianza como Samsung", explica Jesús Martín, responsable de tecnología en Samsung España.

Galaxy A80, el móvil con la cámara reversible

Sin duda, el teléfono estrella de la presentación ha sido el A80, el tope de gama. Samsung se ha presionado para idear un sistema de cámara delantera que no quita espacio de pantalla. ¿Cómo? Dando la vuelta a las lentes traseras para que sean también las delanteras.

Al activar la cámara selfie, la parte trasera del móvil se despliega hacia arriba y las tres lentes posteriores emergen automáticamente y giran para convertirse en las delanteras. De esta forma, las tres cámaras (una de 48 Mpx, una cámara de profundidad 3D y una lente gran angular de 123 grados) funcionan en ambos sentidos.