La economía social en Nicaragua es la más grande de América Latina, generando el 40% de la riqueza del país y empleando al 80% de la fuerza laboral. Está compuesto por cooperativas, asociaciones, pequeñas y medianas empresas y granjas, y trabajadores autónomos, como los vendedores ambulantes.

Nicaragua es único en tener un ministerio de gobierno llamado Ministerio de Familia, Comunidad, Economía Cooperativa y Asociativa (Mefcca) responsable de empoderar y facilitar la economía social.

Desde julio de 2018, las organizaciones que conforman este sector se han agrupado para formar el Consejo para la Economía Social (Conades, por sus siglas en inglés), que desempeña un papel destacado en la reactivación económica.

NSC entrevistó a Adrián Martínez, Secretario General de la Confederación de Trabajadores Autónomos (CTCP), que cuenta con 65,000 miembros en todo el país y participa en Conades.

NSC: Los miembros del CTCP (vendedores ambulantes, mecánicos, carpinteros, cambistas, porteadores, etc.) a veces se denominan trabajadores del sector "informal". ¿Por qué rechazas este término?

Adrián Martínez: Para nosotros no existe el trabajo "informal". Todo trabajo genera riqueza. Creamos trabajo y producimos riqueza; por lo tanto, nuestro trabajo no es "informal".

NSC: ¿Qué sectores de trabajadores están involucrados en la economía social?

AM: Cuando hablamos de economía social, hablamos de familias, cooperativas, asociaciones, microempresas y pequeñas y medianas empresas. Lo llamamos "social" porque está compuesto por el capital familiar, el capital de los miembros y aquellos que están comenzando a formar parte de este nuevo modelo de desarrollo económico.

Creemos que debemos transformar el modelo actual en un modelo económico más humano, en el que prevalecen los seres humanos, donde se respetan los derechos de las personas, donde existe trabajo e igualdad de trato para las mujeres y los jóvenes.

Este sector es de gran importancia económica en Nicaragua. El ochenta por ciento de la producción de alimentos está en manos de este sector, así como el 75% del transporte público urbano e interurbano, el 65% de las empresas. Esto significa que el 80% del empleo está en la economía social.

NSC: ¿Qué impacto tuvo el intento de golpe de estado en las personas que trabajan en el sector por cuenta propia?

AM: Ha tenido un impacto negativo muy fuerte en la economía, principalmente en los sectores más desarrollados, como los negocios y la producción. Pero los trabajadores por cuenta propia fueron los más afectados porque no tienen ingresos o ahorros consistentes y carecen de los recursos para enfrentar un largo período de estancamiento económico.

El daño económico a los hogares fue severo, al igual que el impacto social. Además, la mayoría de los trabajadores autónomos dependen del turismo, las empresas y el transporte, las actividades económicas más afectadas por el golpe de Estado fallido.

NSC: ¿De qué manera ha reconocido y apoyado el gobierno a la economía social?

Para recuperarnos, necesitamos preparar a nuestra gente, capacitarla y darles habilidades tecnológicas; y ayudarles a convertirse en los protagonistas en los esfuerzos por encontrar soluciones a estos problemas.

El apoyo gubernamental a la economía social es una de las principales prioridades, especialmente el sector que garantiza el suministro de alimentos del país. Como Conades, estamos analizando con el Gobierno cómo este sector, que sustenta la economía, puede tener un estatus más alto en la economía, el comercio y la política del país.

Las instituciones estatales han estado brindando apoyo. Por ejemplo, el Ministerio de Economía Familiar ha apoyado la capacitación y la modernización del sector. El Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) y el Instituto Tecnológico Nacional han estado brindando capacitación y preparación para que los trabajadores por cuenta propia estén representados y estén en posición de tomar decisiones.

Muchos colegas están registrando sus pequeñas empresas en el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio (Mific). Están certificando y patentando sus productos para poder comprar y vender directamente en el mercado nacional e internacional. Esto no hubiera sucedido anteriormente: era un privilegio reservado para las grandes empresas.

Estamos trabajando para lograr una situación en la que este sector pueda realizar transacciones comerciales con varias organizaciones tanto dentro de Nicaragua como a nivel internacional, aumentando así los ingresos, mejorando las relaciones comerciales y mejorando nuestra posición de mercado en la economía nicaragüense.

También estamos trabajando para aumentar la producción y mejorar nuestros productos para competir mejor en el mercado. No solo necesitamos satisfacer las demandas de bienes de las personas, sino asegurarnos de que satisfacemos su demanda de bienes de alta calidad a precios competitivos. Todo esto requiere recursos, medios de producción e infraestructura mejorada en un sector severamente afectado por la crisis.

NSC: ¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta?

AM: El problema más importante que enfrentamos es la falta de recursos. Por ejemplo, no podemos obtener crédito de los bancos privados y, por lo tanto, tenemos que crear nuestras propias fuentes de financiamiento. Estamos creando cooperativas financiadas con nuestros ahorros, pero este es un proceso muy limitado y lento.

Para acelerar esto, la necesidad fundamental es el acceso al crédito y la asistencia técnica de las instituciones estatales. Esto nos permitirá dar un salto cualitativo en el estatus económico, social y político de las personas en nuestro sector, así como tener un impacto positivo en la economía del país.

Un desafío es cómo capacitar a nuestra gente, organizarnos y obtener rápidamente los recursos que necesitamos para mejorar nuestra infraestructura.

Artículo de la Campaña: “Desarrollando un nuevo modelo económico a través de la economía social”, basado en entrevista al Cro. Adrián Martínez, Secretario General de la Confederación de Trabajadores por Cuenta Propia (CTCP)

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