El personal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) junto al diputado Carlos Emilio López, debatieron y profundizaron el contenido de la Ley 985, Ley Para una Cultura de Diálogo, Reconciliación, Seguridad, Trabajo y Paz, la cual apunta hacia la unidad de las familias nicaragüenses y el desarrollo del país a través del consenso.

El diputado Carlos Emilio López, destacó que las políticas de gobierno se inspiran en la no discriminación, en la inclusión social, por ello es un gobierno de unidad nacional, siendo las principales líneas de la Ley la cual se estructura en cinco artículos como el objetivo, la política de estado, los mecanismos de promoción de las políticas, la asignación de los recursos necesarios por parte del estado para la divulgación y aplicación de la misma y su entrada en vigencia.

La ley es un conjunto de vertientes de las cuales se alimenta, la ley se nutre de la Constitución Política de la República de Nicaragua, la cual reconoce la paz como un derecho humano y reconoce que los desencuentros, desentendimientos entre los nicaragüenses, debemos resolverlos usando métodos pacíficos, de diálogo”, expresó.

Los participantes cómo María Amanda Castellón, directora general de la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos, destacó que la Ley 985 ha sido necesaria y requerida por el país y el pueblo, siendo muy acertada sobre todo en este proceso en el que la unidad familiar es de vital importancia para el desarrollo del país.

Todos necesitamos dialogar, necesitamos paz y principalmente porque estamos dando un ejemplo a las futuras generaciones, para que ellos no crezcan en una familia y nación dividida. La Ley nos hace un llamado a todos y en especial al Poder Judicial de Nicaragua, el cual tiene un nuevo sistema de justicia en el que convergen otras formas para solucionar los conflictos cómo la mediación, conciliación, procesos en los que las personas son las verdaderas protagonistas”, expresó.

Por su parte Roger Espinoza, destacó que la ley es una herramienta necesaria para garantizar la reconciliación y la unidad en la sociedad nicaragüenses.

La Ley ha venido a recoger el sentir del pueblo, los nicaragüenses somos guerreros de la paz y este pueblo que camina con una frente erguida hacia un futuro lleno de esperanza, viene a encontrarse con un instrumento jurídico como lo es la Ley 985 la cual promueve la cultura de diálogo, reconciliación, trabajo y paz, la que efectivamente aunará esfuerzos y voluntades”, subrayó.