La propuesta de incluir la figura de la mediación en la Ley 779 o Ley Integral Contra la Violencia hacia la Mujer, agitó el debate en el parlamento de Nicaragua, donde los diputados que defendieron la normativa aseguran “que la ley no es contra los hombres y tampoco atenta contra la unidad familiar”, como consideran sectores vinculados a las barras de abogados del país.

Aunque aún no existe ninguna propuesta de reforma en la Asamblea Nacional, los legisladores brindaron su opinión sobre el tema, como la compañera Irma Dávila que considera que Nicaragua “tiene calidad de ley”.

“La ley fue aprobada con una gran consenso y el 80 por ciento de la población en este país respalda la ley 779 (…) y en ese sentido no podemos decir que es la gran mayoría que están en contra de la ley”, valoró la diputada sandinista que preside la Comisión de Justicia de la Asamblea Nacional.

Dávila considera que existe alguna dificultad en la aplicación y en la interpretación de la ley, por lo que aplaudió el esfuerzo de la Corte Suprema de Justicia en el sentido de haber conformado como una comisión que realiza un análisis de la aplicación de la ley, para que brinde insumos sobre de qué manera se puede mejorar en ese sentido.

La legisladora considera que no es necesario realizar una reforma a la ley 779 y en caso que en definitiva se incluya la medición para los delitos menores, el cambio puede hacerse mediante un protocolo emitido por la CSJ.

“La ley no tiene ningún roce constitucional, nosotros hemos estado analizando y consideramos que no es necesario hacer reformas a la ley 779, porque es una buena ley, más bien lo que habría que ver es su aplicación y su interpretación y eso se puede hacer con un protocolo de parte de la Corte Suprema de Justicia para los jueces y no necesariamente que haya una reforma”, subrayó.

El diputado Carlos Emilio López considera que en la debate mediático se están contraponiendo dos posiciones, una que justifica, permite y ve como natural la violencia contra la mujer y otra posición que considera cero tolerancia a cualquier acto de abuso o agresión contra las mujeres.

“Yo creo que la ley 779 no es una ley que coloca en una pugna a las mujeres y a los hombres, no es una ley contra los hombres, es una ley a favor de las mujeres y a favor de los hombres también, porque nosotros los hombres tenemos hijas y no nos va a gustar que agredan a nuestras hijas, nosotros tenemos sobrinas, nietas y no nos van a gustar que un maestro abuse sexualmente de estas niñas o que a nuestra esposa la acosen en su trabajo”, planteó

Y aunque este legislador respalda la segunda posición, considera que se debe tener sumo cuidado al momento de hacer cambios a la legislación, pues la ley no erosiona la unidad familiar y más promueve la unidad.

“Esta ley viene a fortalecer los matrimonios, a fortalecer los hogares y los que respetamos a las mujeres y que las consideramos como seres humanos dignas que deben de ser reconocidas en sus derechos plenos, no debemos de preocuparnos”, sugirió.

Recordó que la mediación es una figura creada en la norma jurídica para llegar arreglos en asuntos materiales o financieros “pero cuando hablamos de la vida, la salud, la dignidad, la libertad de las mujeres, de [email protected] niñ@s, hay que reflexionarlo bien, hay que analizar bien que delito menor del que estamos hablando”

La presidenta de la Comisión de la Mujer, compañera Martha Marina González, dijo que la mediación no siempre beneficia a la mujer, pues generalmente se hace cuando la fémina está bajo amenaza o fuerza. La legisladora considera que cualquier cambio a la ley debe ser aprobada por la Asamblea Nacional.

“Al final de la mediación el hombre siempre dice que no lo vuelve hacer (cometer violencia en cualquiera de sus formas contra la mujer) y al siguiente día a veces la mujer puede aparecer muerta. Yo creo que la mediación no es correcta en este caso y tampoco me pueden decir que la violencia sicológica es un delito leve”.