Dando debido cumplimiento al Tratado Internacional de Sustracción de Menores que manda La Haya, la Ministra de la Familia de Nicaragua, Marcia Ramírez, indicó que la niña salvadoreña, Karla Dávila, será repatriada a su país de origen, tras haber sido ubicada en Nicaragua en manos de su Papá Erick Dávila, quien se la trajo de forma ilegal.

Ramírez explicó que Erick Dávila, de origen nicaragüense, se fue a vivir a El Salvador, donde se casó y procreó dentro de su matrimonio a su hija Karla Dávila, sin embargo, tras morir su esposa, hace seis meses atrás, la Jueza de la Familia de El Salvador le da la guarda de la niña, de apenas 3 años, a la familia materna.

“En una de las visitas a la niña, él (Erick Dávila) se trae a la niña por puntos ciegos, se la trae de manera ilegal, y se la trae a Nicaragua y anda huyendo con ella, y en este caso, él no se podía traer a la niña sin el permiso legal de la tía, que tiene la guarda por el Juez”, indicó la ministra nicaragüense.

Ramírez manifestó que aún no conoce las razones por qué la guarda de la niña la tiene la familia materna y no el papá, sin embargo informó que este caso se le conoce como Sustracción Internacional de Menores, que se refiere cuando un niño es sacado del país sin el permiso de uno de los papás.

“Al cometer este delito, a él lo circulan por la Interpol y aquí lo ubican (en Chinandega), y Auxilio Judicial (de Nicaragua) recupera a la niña y nos las entrega al Ministerio de la Familia para su protección y Trámite de Repatriación, como manda el Tratado Internacional de La Haya”, señaló Ramírez.

La Ministra nicaragüense expresó gran preocupación ya que el papá de la niña, Erick Dávila, se ha estado presentando a las oficinas centrales de Mifamilia, donde ha estado impidiendo el libre acceso de vehículos a la institución.

“Hemos estado teniendo problemas para la atención del público, porque nosotros atendemos a diario a cientos de mujeres que llegan por su Pensión Alimenticia, pero él (Erick) puso cadenas en el portón, puso piedras, tiene una gente ahí. Ayer no había salida ni entrada, y los vehículos de la institución no podían salir”, detalló.

Ramírez dijo que este ministerio no puede entregarle la niña a Erick Dávila, porque se estaría incumpliendo con el Tratado Internacional de Sustracción de Menores que la República de Nicaragua ha firmado con La Haya.

“El deber del Ministerio de la Familia es darle protección a la niña, darle atención psicológica y garantizar que regrese a su país de origen, y las autoridades encargadas de velar por el bienestar de esos niños, en el país de origen, en este caso es el Instituto Salvadoreño del Niño y el Adolescente (ISNA) y la Procuraduría de Justicia de El Salvador, quienes nos requieren como país que la devolvamos, y nosotros no podemos dejar de cumplir un requerimiento de esta naturaleza, porque responde a un tratado de origen internacional”, manifestó.

La Ministra nicaragüense indicó que, tras regresar la niña a su país de origen, su papá Erick Dávila tendrá que ir a la República de El Salvador “donde tendrá que librar su lucha”, y donde tiene que demostrar sus argumentos para recuperar la guarda de su hija Karla.

“Esto ya sale de las manos del Gobierno de Nicaragua porque es una niña salvadoreña. Nosotros estamos esperando a que las autoridades salvadoreñas nos indiquen que la van a recepcionar, y esté todo el trámite listo que incluye todo un proceso legal”, señaló.

Ramírez reiteró su preocupación con este caso, porque al estar Erick Dávila tomándose las instalaciones de Mifamilia, el trabajo de esta institución se ve paralizado, cuando se atiende a través de la Línea de Auxilio, el rescate a niños abandonados, perdidos o en riesgo.

Asimismo, indicó que estos casos suceden con mucha frecuencia, y que recientemente se han devuelto niños a Estados Unidos y Ecuador, sin embargo en esta situación el padre pensó que viniendo a su país de origen (Nicaragua), las autoridades lo iban a proteger, algo que no podrá ser posible, sino a través de la vía legal y en la República de El Salvador, de donde es originaria la pequeña.