El número de trabajadores nicaragüenses con prestaciones del Seguro Social creció 46,6 por ciento de 2006 a 2012, lo que las autoridades consideran una rápida evolución del empleo formal, mientras despidos masivos tipifican el panorama mundial.

Según datos del Banco Central y el Instituto Nacional de Información de Desarrollo, a fines de 2006 apenas unos 439 mil trabajadores estaban inscritos en el Seguro.

En diciembre último la cifra ascendió a 643 mil 538, equivalentes al 21 por ciento de la Población Económicamente Activa, estimada en aproximadamente 3,1 millones de habitantes.

Solo en el último año la proporción registró un alza de 7,9 puntos porcentuales, al pasar de 596 mil 328 en diciembre 2011 a más de 643 500 al cierre de 2012 para un aumento neto de 47 mil 210 asalariados con los beneficios de la seguridad social, precisó el análisis.

De acuerdo con las estadísticas, la tasa de desempleo abierto en el trimestre móvil octubre-noviembre-diciembre de 2012 fue de 5,07 para una ligera reducción frente al mismo período del año precedente y clasificar como la más baja desde que se lleva registro nacional mediante las encuestas continuas de hogares.

El tema gana prominencia en el contexto de las celebraciones por el Día Internacional de los Trabajadores, pues el Parlamento dedicará hoy una sesión especial a la efeméride, luego del acto nacional celebrado este 30 de abril, con la intervención del presidente, Daniel Ortega.

A juicio del Ejecutivo, todavía resulta insuficiente la cobertura del Seguro Social si se toma en cuenta la población en edad y condiciones para laborar, e inscribe este fenómeno como uno de los principales desafíos asociados a la pobreza.

No obstante, de 2006 a 2012 el salario mínimo del sector agropecuario, una rama clave en la economía del país, observó un alza acumulada de 162 por ciento, la industria de zona franca alcanzó 128 por ciento y para el resto de las actividades el ascenso fue de 156 puntos porcentuales, distinguió el análisis.

Entre sus compromisos, el Ejecutivo inscribió la generación de ocupaciones de calidad, "mediante un agresivo programa de inversiones nacionales y extranjeras a corto, mediano y largo plazo".

También confirmó que continuará el apoyo técnico y financiero a las micro, pequeñas y medianas empresas, las cuales ofrecen buena parte del empleo a escala nacional; ello incluye el propósito de reducir la informalidad del trabajo mediante planes de asistencia, precisó la fuente.

Medida por ingreso, la pobreza extrema (menos 1,25 dólares al día) pasó de 11,2 por ciento de la población en 2005 a 5,5 en 2009, una reducción de más de la mitad; mientras pobreza general (menos de dos dólares al día) pasó de 31,6 en 2005 a 21 por ciento en 2009, corroboró el examen.

Sin embargo, erradicar el empobrecimiento acumulado constituye actualmente el principal reto de la nación, estimó el Ejecutivo.