El papa Francisco se pronunció hoy por el trabajo digno, la justicia social, la responsabilidad para crear empleo y contra la trata de personas en condiciones de esclavitud.

Antes unos 60 mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro para escuchar el catequesis de su audiencia del miércoles, el Sumo Pontífice indicó que la dignidad no la da el poder, el dinero o la cultura, sino el trabajo y el trabajo digno.

Jorge Mario Bergoglio rechazó La concepción economicista de la sociedad que busca el beneficio egoísta "mas allá de los parámetros de la justicia social" y cuya consecuencia son los numerosos parados.

En coincidencia con marchas organizadas en toda Europa contra las medidas de austeridad, el jefe de la Iglesia católica destacó que muchos sistemas sociales, políticos y económicos han hecho que ese trabajo signifique aprovecharse de la persona.

Cuando la sociedad está organizada de forma que no todos tienen la posibilidad de trabajar, esa sociedad no es justa, opinó.

Pido a todos que en la medida de sus responsabilidades se esfuercen por crear empleos y esperanzas en los trabajadores, subrayó el Santo Padre.

Además, el obispo de Roma condenó el trabajo esclavo de las víctimas del reciente derrumbe del edificio con talleres de confección que causó más de 400 muertos en Bangladesh.