Esta actividad demostrativa de la efectividad de los planes de prevención y atención de desastres, se llevó a cabo en el marco del proyecto BOSAI Nicaragua, que financia la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) con la instalación de del Sistema de Alerta Temprana (SAT) en la franja pacifica del departamento de León.

El simulacro se desarrolló tomando como referencia dos escenarios, los que fueron ubicados en dos puntos distantes de la costa en la comunidad de Poneloya, siendo el primero el Centro Escolar San Benito de Palermo, donde 255 personas entre estudiantes y docentes tuvieron que trasladarse a un punto más seguro durante el supuesto fenómeno, en aras de garantizar la vida de cada uno de los integrantes de la comunidad estudiantil.

En el segundo escenario la tarea de salvaguardar sus vidas le correspondió a una segunda brigada escolar que se movilizó al punto más alto de la comunidad y brindar atención a aquellos que salieran lastimados o heridos durante el seísmo.

Margarita Hernández expresó que con el simulacro quedó demostrado el desarrollo de las capacidades en la gestión de riesgo en la parte de las tres zonas costeras con riesgo de tsunami, donde se ha puesto en práctica la organización del comité local de prevención, la brigada de respuesta, el comité de seguridad escolar y las brigadas de seguridad escolar.

El Dr. Guillermo González González, secretario ejecutivo del SINAPRED, manifestó que estos simulacros se están realizando con frecuencia de cara a que la población y cada uno de los grupos involucrados vayan incorporando cada vez más la experiencia sobre temas de prevención, atención y mitigación de desastres.

“Esto es muy importante y quiero llamar la atención que lo estamos haciendo de una manera integral en el sentido de que se prepara a la comunidad, se organiza, pero además se tiene todo el componente tecnológico que implica el sistema de alarma, la conexión con el sistema de Ineter, de tal forma que el país poco a poco va colocándose a la vanguardia de hacer que la población, que las 77 comunidades que viven en toda la costa del pacifico y que están ante el riesgo y la posibilidad de un tsunami esté preparada”, agregó González.

El Teniente Coronel Gustavo Ramos, jefe de Defensa Civil de León, detalló que la institución que él dirige desarrolla planes permanentes en el territorio, dado que la zona de occidente es multi amenaza y para lo cual se debe atender 55 kilómetros de playa, donde se alberga un población de 4,800 personas y durante el verano se tiene una afluencia de hasta 500 mil personas, tiempo en el cual se intensifican los planes en función de prevenir con medidas de recomendación a la población y prevención.

“Este simulacro nos está demostrando el día de hoy de cómo nosotros estamos preparados ante una situación de tsunami, lo que nos permitirá salvar vidas y proteger los bienes de las personas”, comentó Ramos.

“Gracias a los muchachos que nos han venido ayudando a realizar estas capacitaciones, nos sentimos completamente preparados para reaccionar ante un fenómeno como este, ya en una ocasión fuimos avisados de un posible tsunami y como comunidad nos organizamos bien, gracias a Dios no se presentó el fenómeno, pero ya contamos con la preparación”, expresó Eva María Blanco.

El coordinador del programa BOSAI Nicaragua, Eiji Kawahigashi, indicó que el presupuesto asignado para la capacitación y preparación de cada una de las comunidades en el pacífico nicaragüense, con el esfuerzo de varias instituciones ha sido superior a los US$2,500 por simulacro, con lo cual se está preparando a la comunidad de manera constante.

“Lo importante es que las comunidades tengan conocimientos en el tema de gestión de riesgos, sobre todo de tsunamis, para que la población tome su iniciativa y la decisión de evacuar antes de la llegada del tsunami”, dijo Kawahigashi.