Frente al problema de los incendios forestales y el despale ocasionado por la expansión de la frontera agrícola que anualmente cobra hasta 70 mil hectáreas de bosques en el país, el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) está trabajando para instalar un modelo de producción más armonios con la Madre Tierra.

En declaraciones a los medios del Poder de las Familias y Comunidades, el Viceministro del Ambiente, Compañero Roberto Araquistaín, detalló la mayoría de las afectaciones al ambiente se registran en los meses secos, cuando los agricultores tratan de convertir un campo forestado y habilitar un campo para la siembra de granos básicos o la expansión de la ganadería.

“Eso nos está sucediendo y se nos está metiendo en nuestras reservas, esto es producto de que esos suelos en donde están asentados los campesinos, no son suelos de vocación agrícola, son suelos de vocación forestal y de protección, por lo tanto cuando eliminan, por el fuego, la materia orgánica, eso solo sirve para sembrar un año, el resto tiene que cambiar y ese es el efecto de la frontera agrícola que año con año, o cada dos años, o cada tres años, dependiendo del tratamiento que den, hay que cambiar de sitio y ese es el avance de la frontera agrícola, dejando ese sitio degradado, porque han eliminado el bosque que es el que proporciona la materia orgánica para que esos suelos tengan algo de fertilidad”, explicó Araquistaín.

El ministro precisó que la quema es la que hace la eliminación de la regeneración total ya existente cuando estaba el bosque en pie.

“Hay un daño ambiental severo, porque desaparece la cobertura boscosa y desaparece la regeneración natural existente que estaba debajo de ese bosque esperando luz, y espacio para progresar”, comentó.

En ese sentido afirmó que desde el Marena, al igual que otras instituciones y ministerios como el Inta y el Magfor, están trabajando para cambiar el modelo que usa el fuego como herramienta agropecuaria por un modelo más propicio con la madre tierra.

“Esa herencia que hemos recibido de gente que dice que solo quemando se puede producir bien, es una gran mentira”, expresó Araquistaín, afirmando que se tiene comprobado que utilizando practicas muy sencillas de conservación de suelos y agua y trabajando bajo el enfoque de sostenibilidad, se puede incrementar la producción por manzana sembrada.

El viceministro recordó que el problema de la perdida de hectáreas de bosques inicia en León y Chinandega y avanza de manera gradual a otras zonas como Managua, Rivas, Chontales y Boaco.

“Ahorita estamos en la época que se nos traslada el problema a las aéreas más húmedas, partiendo de lo que es Jinotega, Boaco, Chontales, llegando a Rio San Juan, buscando la parte mas húmeda, porque en esta época es cuando realmente en esas zonas, que llueve de 10 a 9 meses, ya ha secado el clima, esta la temperatura alta, esta la humedad relativa baja, entonces es propicio para habilitar tierra para el cultivo de granos básicos”, lamentó.