La Jefa de la Policía Nacional, Primera Comisionada Aminta Granera, ratificó la marcada herencia “que dejó para siempre el Comandante Tomás Borge Martínez a las y los policías nicaragüenses”, desde que fundó esta institución a raíz de la Revolución Popular Sandinista en 1979.

A un año de la partida física del Comandante Borge, la jefa policial recordó sus palabras oficiales en la Primera Reunión de altos mandos de la Policía Sandinista en 1980, cuando el visionario habló del “sueño que Nicaragua tuviera la mejor Policía de América Latina, no por su técnica, sino por el amor y servicio a su pueblo”.

“Tenemos la suerte los policías que un hombre, un revolucionario de la categoría del Comandante Tomás Borge, haya sido el fundador de esta institución, quien es un hombre que tiene una personalidad multifacética, es un revolucionario, un escritor, un guerrillero, un poeta, es un humanista, es un soñador, es un visionario y es ese revolucionario inclaudicable”, destacó.

Sobre los valores éticos y los compromisos ante la patria

Granera también recordó el último discurso que dio el Comandante Borge en ocasión al X Aniversario de la Policía Nacional, cuando entonces era Ministro de Gobernación, y se refirió a los valores por los que se debe caracterizar esta institución nicaragüense.

“En este discurso nos dice: ‘sean servidores del pueblo, protejan su alegría, sean ejemplares, limpios como hostias, como los veranos de Managua, flexibles y fuertes, severos y dulces, valientes y abnegados, acérquense al hombre nuevo como se acerca la luz cuando amanece’, rememoró la Primera Comisionada.

Asimismo, Granera indicó que el servicio al pueblo era casi una obsesión para el Comandante Borge, por lo que la Policía Nacional ha retomado este legado, además de los valores éticos, patrióticos y revolucionarios con que fueron formados los jefes y primeros hombres y mujeres de esta institución.

“Creo que esto es un sello que ha marcado a esta Policía, que hace la diferencia de esta Policía con otras Policías del mundo, y explica en gran parte los logros de seguridad que tiene Nicaragua, cuyo modelo policial nosotros lo hemos definido como preventivo, proactivo y comunitario”, expresó.

Un modelo policial comunitario y al servicio del pueblo

La Jefa policial reiteró que el legado del Comandante Tomás Borge ha marcado un camino de rectitud, integridad y disciplina para los hombres y mujeres que conforman la Policía Nacional de Nicaragua, misma que ha sido altamente reconocida como una de las mejores de la región por su combate al narcotráfico internacional y crimen organizado, pero sobre todo por su modelo comunitario y al servicio del pueblo.

“Desde sus años de fundación, la Policía Nacional quiere ser la antítesis de lo que fue la Guardia Nacional. Nos marca para siempre ese vínculo con la comunidad, con la familia, con el pueblo, porque surgimos del mismo pueblo, y este trabajo lo continuamos haciendo, y nunca el modelo se cambió durante los últimos 34 años, y en los últimos 7 años, con el Gobierno Sandinista, este modelo se ve potenciado”, expresó.

Asimismo, rememoró que desde los primeros años cuando se fundó la primera unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional, el Comandante Tomás Borge insistió mucho en la integridad y la disciplina que debía de cumplir todo hombre o mujer integrada a esta institución.

“Cuando se recibe la primera denuncia de indisciplina, la Jefa de esta unidad se va donde el Comandante, y le pregunta al si hay que sancionar, y el Comandante, guardó silencio, y luego dijo que sí, había que sancionar la falta de indisciplina, pero también dijo que ‘la mayor sanción para un policía sandinista es la vergüenza’, entonces fuimos siendo formados en sentir vergüenza de hacer cosas incorrectas”, explicó la jefa policial.

Legado de Tomás: ‘Sirvan al pueblo, protejan al pueblo’

Granera indicó que, entre otras cosas, el Comandante Tomás Borge siempre les habló del nacionalismo, el patriotismo, del desinterés, la calidad moral, la excelencia ética, y de la disposición de entregar la vida, dicha compromiso ahora lo ratifica la Policía Nacional en su doctrina y en su himno.

“El Comandante nos habló del amor incondicional a nuestro pueblo, de la cortesía, y también insistía en el respeto a la persona humana, el respeto aún con aquellas personas que habían infringido la ley, ‘por muy delincuentes que sean –decía- hay respetarlas’, así que los derechos humanos era un eje fundamental en la formación de valores que él tenía”, manifestó.

La Primera Comisionada Aminta Granera afirmó con gran certidumbre que el Comandante Tomás Borge soñó con una Policía al servicio de las familias y el pueblo de Nicaragua, siendo sus últimas palabras oficiales ‘sirvan al pueblo, protejan al pueblo’, por lo que a un año de su paso a la inmortalidad, destacó que “dicho legado es una orden que los hombres y mujeres de esta Policía Nacional han jurado cumplir”.